Decisivo ajuste de cuentas en el Senado sobre la crisis de Gobierno en Italia

Se espera la caída del primer gobierno populista europeo; podría surgir otro formado por el Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas

RomaActualizado:

El ajuste de cuentas de los partidos políticos sobre la crisis de gobierno se produce este martes en el Senado. Este martes se concluirá la crisis que todos los medios, sin excepción, han definido como surrealista y la más loca del mundo. La abrió el pasado día 8 el vicepresidente y ministro del interior, Matteo Salvini, que pretendía, convencido de el amplio consenso que le dan las encuestas (37-38 %), hacerse con todo el poder. Además, presentó una moción de censura contra el primer ministro, Giuseppe Conte, que es posible que ni siquiera llegue a producirse, al menos este martes.

Lo más probable es que el jefe del Gobierno, tras su discurso, en el que se supone que atacará duramente a Salvini, acudirá al palacio del Quirinal y pondrá su mandato en manos del presidente de la República, Sergio Mattarella. Concluirá así, después de poco más de doce meses y medio, el Gobierno de coalición formado por el Movimiento 5 Estrellas y la Liga.

De inmediato el jefe del Estado comenzará consultas con los partidos para conocer las posibilidades de formar una mayoría parlamentaria alternativa. La prepotencia y exceso de seguridad de Salvini le llevó a cometer el error de que su llegada a la jefatura del gobierno sería un paseo triunfal. Nunca pensó que podría salir otra mayoría parlamentaria alternativa. Pero se equivocó rotundamente. El resto de las fuerzas políticas, temiendo los modales autoritarios de Salvini, hicieron todo lo posible por frenarlo.

Salvini, furioso

Los que eran hasta ayer acérrimos enemigos políticos, que se dirigían graves insultos un día sí y otro también, se pusieron de acuerdo para intentar mandar a la oposición a Salvini. Furioso, temiendo perder el importante sillón del ministerio del Interior que lo ha catapultado hacia su gran popularidad, el líder de la Liga amenazó en la noche del domingo que si pierde el poder se lanzará a las plazas de Italia para reconquistarlo. Una posible alternativa al actual gobierno es la formada por el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático, con apoyo de otros grupos minoritarios de centro y de izquierda.

En algunos sectores del PD y del M5E ha habido reticencias de formar coalición, teniendo en cuenta que hasta ayer solo se dirigían palabras descalificadoras y de odio. Pero en el caso del M5E se ha impuesto la realidad. De haber acudido a unas inmediatas elecciones, como pretendía Salvini, hubiera cosechado un absoluto desastre. Según revela hoy el Corriere della Sera, una encuesta interna del Movimiento le da un 7-8% en intención, un porcentaje increíble, en comparación con casi el 33 % que obtuvo en las elecciones del 2018.

Todas las cancillerías pendientes

La posibilidad de que, tras el debate en el Senado de hoy, y las consultas del presidente Mattarella, se reconstruya el gobierno actual es una hipótesis que se considera muy remota. Esta crisis, con la esperada caída del primer gobierno populista europeo, tras solo casi 15 meses en el poder, es seguida muy de cerca en todas las cancillerías europeas y en los mercados. Así lo ha destacado la agencia financiera Bloomberg: «La crisis servirá para determinar si los movimientos populistas expandidos por todas partes tendrán un nuevo impulso o comenzarán a desinflarse».

Se considera, por tanto, que lo que a partir de lo que pase en el Parlamento italiano, en el Palacio del Quirinal y en el Palacio Quigi puede tener una influencia política trascendental. Hacia estos lugares dirigirán su atención no solo los italianos, sino también Europa, la Rusia de Putin, la América de Trump e incluso China, porque entre todos ellos hay un juego de intereses e influencias que confluyen en Italia.