Daesh intenta fomentar una nueva ola masiva de migración a Europa, según un alto cargo de la ONU

Según el jefe del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, los yihadistas forzados a salir de Siria se unieron con grupos terroristas locales para aprovecharse de la hambruna en el Sahel y empujar a millones de africanos hacia Europa

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Los comandantes del autodenominado Estado Islámico que huyen de Siria han tejido una estrategia con grupos extremistas en África para fomentar e infiltrarse en una nueva ola migratoria destinada a Europa, ha informado este jueves « The Guardian» citando al jefe del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.

David Beasley, jefe del Programa Mundial de Alimentos, dijo que Europa necesitaba reaccionar ante la estrategia de los extremistas en la región del Sahel. A su juicio, los yihadistas forzados a salir de Siria se unieron con grupos terroristas locales para aprovecharse de la hambruna en el Sahel y empujar a millones de africanos hacia Europa.

«Nos vamos a enfrentar a un patrón similar de lo que ocurrió hace unos años, excepto que vas a tener más yihadistas infiltrados en la migración», dijo Beasley a «The Guardian» durante una visita a Bruselas para una cumbre Siria de dos días. «Lo que estamos recogiendo es que se están asociando con grupos extremistas como Boko Haram y Al Qaida para repartirse el territorio y recursos, y para seguir infiltrando y desestabilizando con la esperanza de crear una migración a Europa donde puedan infiltrarse y causar caos».

«Mi comentario a los europeos es que si crees que tienes un problema como resultado de una nación de 20 millones de personas como Siria debido a la desestabilización y el conflicto que resulta en la migración, debe reaccionar para que el Sahel, con 500 millones de personas, no se desestabilice aún más».

Una campaña de cuatro años contra Daesh ha destruido gran parte del llamado califato del grupo, confinándolo a un terreno en el valle del Éufrates cerca de la frontera con Irak. Pero los especialistas aseguran que al menos 2.200 combatientes permanecen atrincherados en el este de Siria.