Yoelvis Gattorno posa con su hija Valeria tras obtener su custodia
Yoelvis Gattorno posa con su hija Valeria tras obtener su custodia - ABC

Un cubano logra la custodia de su hija en un nuevo «caso Elián»

La jueza le entrega a la pequeña Valeria, que nació en Miami y perdió a su madre en el parto

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La extensa comunidad cubana de Florida ha vivido con pasión la disputa legal en torno a la pequeña Valeria, un caso ha hecho recordar el pulso sobre el «balserito» Elián González, que desató una gran polvareda internacional en el año 2000. En esta ocasión se trata de un pulso por la custodia de una niña que perdió a su madre cubana al nacer en un hospital de Miami. Una jueza de familia ha zanjado la pugna y se la ha entregado al padre.

La joven Yarisleidy Cuba Rodríguez llegó embarazada el 6 de octubre de 2017 a Estados Unidos y el pasado 2 de marzo dio a luz. Sin embargo, una complicación médica durante la cesárea acabó con su vida en el hospital Jackson Memorial de la citada ciudad del sur de Florida. Su prima Nairobis Pacheco, que la había ayudado a llegar a EE.UU. y con quien había estado viviendo en Miami, se hizo cargo temporalmente de la pequeña, que permaneció hospitalizada tras su nacimiento prematuro. Pacheco era el único contacto familiar de la fallecida que le constaba al centro hospitalario.

Sin embargo, el padre biológico de la criatura, el también cubano Yoelvis Gattorno, que sigue residiendo en la isla, reclamó la custodia de su hija y viajó a Miami a finales de abril con un visado humanitario. El progenitor acusaba a Pacheco de negarle información sobre el bebé e incluso de impedir que la tuviera. «Lo que tiene esa bebé es a su padre, que soy yo, que está aquí y está dispuesto a darlo todo por estar con esa bebé», declaró al canal de televisión Univision Noticias 23.

«Mi prima quiso vivir en Estados Unidos»

La prima de la madre fallecida prefería que la menor se quedara en Miami, donde además vive la hija mayor de la fallecida, de 15 años. Nairobis Pacheco declaró en marzo al periódico local « El Nuevo Herald»: «Mi prima siempre quiso vivir en Estados Unidos, por eso emigró. Buscó lo mejor para sus hijas. No creo que lo mejor sea que la niña viva en ese país», en alusión a Cuba. Así mismo, aseguraba que la «única motivación» para haber pedido la custodia temporal del bebé fue «evitar que la trasladaran a un refugio», sin pretender nunca «quitársela a su padre, sino honrar la memoria» de su prima, que, según explicaba, la dejó a ella a cargo de Valeria antes de morir.

Finalmente, el caso se ha dirimido en los tribunales. La jueza de familia Migna Sánchez Llorens, del condado de Miami-Dade, otorgó este martes la custodia de Valeria a Yoelvis Gattorno. Antes de tomar la decisión, hubo que practicar una prueba que demostrara que él es el padre, comparando su ADN con el de la pequeña, extraído de una muestra de saliva. El resultado confirmó al 99,9% la paternidad. «Me sorprendió que estuvieran tan rápido, me preocupaba que no estuvieran a tiempo para la corte», declaró el padre feliz a los medios de comunicación.

No obstante, el fallo judicial establece que la niña no puede abandonar el estado de Florida hasta que reciba el alta médica.

La disputa familiar por Valeria ha llevado a la memoria de los cientos de miles de cubanoamericanos que viven en Florida el caso de Elián González, aunque hay diferencias notables con aquel episodio. Entonces se trataba de un niño que llegó a Estados Unidos tras una travesía en balsa desde Cuba en la que pereció su madre. Se entabló entonces una batalla legal sobre la custodia en la que el régimen castrista tomó partido por el padre cubano, al que finalmente las autoridades de EE.UU. entregaron al muchacho.

Diferencias con «Eliancito»

«El caso de Elián González ganó relieve porque el dictador cubano vio la oportunidad de sacar capital político», explica por teléfono desde Miami Ramón Saúl Sánchez, un histórico del exilio cubano que en su día participó activamente en las movilizaciones por el niño balsero. La cuestión sobre Valeria no es igual y debe ser la familia y los tribunales quienes diriman su futuro, «no los gobiernos», aclara Sánchez, que es presidente de la organización Movimiento Democracia. «Nos gustaría que viviera en libertad –reconoce–, pero hasta que no sea mayor de edad, esa decisión va a ser del padre».

El abogado que representó en Miami a la familia de Elián González, Kendall Coffey, sostiene también que los casos son diferentes. «En el caso de Valeria, ella ya es una ciudadana de los EE.UU, y tenemos que decidir sus mejores intereses», dijo a la cadena Telemundo.