Los cuatro jóvenes que han lanzado el proyecto
Los cuatro jóvenes que han lanzado el proyecto - CEDIDA POR THE WATER VAN PROJECT
The Water Van Project

Cuatro españoles lo dejan todo para llevar agua potable a 20.000 personas en Iberoamérica

Estos amigos de la infancia, de Zaragoza y que tenían trabajos envidiables y una vida encarrilada, se han vuelto a reunir para llevar filtros potabilizadores de agua contaminada a zonas rurales de América Latina a bordo de una autocaravana

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Las luces y sombras se siguen imponiendo en América Latina. Rica en recursos naturales pero también en maldiciones, esta región sigue siendo la más desigual del planeta, pese a una última década de toneladas y toneladas de ingresos por el petróleo. Las contradicciones definen a Iberoamérica más allá del oro negro: con el 35% de las reservas de agua dulce y la mayor biodiversidad del mundo, más de 60 millones de personas siguen sin tener acceso a agua potable y cerca de 120 millones a saneamiento, según datos del Banco de Desarrollo de Latinoamérica. Es más, 100.000 hombres y mujeres mueren al año por consumo de agua contaminada. Estos son los datos que golpearon a cuatro jóvenes de Zaragoza que dejaron sus trabajos y su vida acomodada, dos de ellos con importantes trabajos en la costa oeste de Estados Unidos, para volver a juntarse en un proyecto en común. Querían poner en práctica sus conocimientos y con ellos lanzaron « The Water Van Project», un proyecto social con el que llevar filtros potabilizadores de agua contaminada e infestada de bichos a varios pueblos de hasta nueve países de América Latina, a bordo de una autocaravana.

Son cuatro amigos de la infancia; se llaman Chechu Pajares, Diego Félez, Jorge Horno y Eduardo Salvo, quien ha explicado a ABC su iniciativa solidaria. Cerca de 20.000 personas podrán beber agua potable en su viaje de 15.000 kilómetros durante seis meses. Todos los fondos para la donación de los filtros los han conseguido gracias a una campaña de « crowdfunding», con la que recaudaron 43.000 euros, pese a que su primer objetivo era alcanzar los 25.000 euros.

¿Qué empleos tenían antes de este proyecto? ¿Han perdido sus trabajos?

Chechu Pajares estudió derecho y ejerció de abogado durante 5 meses; se dio cuenta que no era lo suyo. Desde hace tres años ha recorrido mundo como fotografo freelance. Por otro lado, Diego Félez que estudió arquitectura, ya en tercero o cuarto de carrera se dio cuenta de que no le gustaba y nunca ejerció. Entró en Amazon, en la tecnológica, donde se dedicó a la gestión y captación de clientes; Jorge Horno estudió Arquitectura Técnica, pero tampoco ejerció. Vivía en San Francisco como yo trabajando en HP como product-manager; y yo estudié ADE y un máster de Finanzas en Berkeley, trabajé cuatro años de analista y trader en Polaris, gestora de patrimonios en la costa oeste estadounidense.

Jorge y yo dejamos nuestro trabajo al 100%, teníamos una visa de trabajo por lo que la perdimos. Por otro lado, está Diego que pidió una excedencia, lo ha dejado y no cree que vaya a volver. Y Chechu estaba de fotógrafo freelance.

¿Por qué nació esta iniciativa?

Desde hace muchísimo tiempo, como amigos desde la infancia, todos los miembros del equipo habíamos tenido la necesidad y las ganas de llevar un proyecto social por nosotros mismos, nuestra pasión por viajar combinada con un trasfondo social, para ayudar a las comunidades y las personas que vivieran por donde fuéramos. Hace año y medio cuando decidimos involucrarnos al 100% en un proyecto, cada uno nos dividimos un área para aportar una solución a un problema: uno se encargó del tema del agua, otro al medio ambiente, otro a la educación y otro a la construcción. Después de un mes y pico de estudio sobre lo recopilado, vimos que el problema del agua en Latinoamérica era todavía gravísimo; 60 millones de personas sin acceso a agua potable y 120 sin saneamiento. Más de 100.000 personas mueren al año por consumo de agua contaminada en la región.

Por esto, decidimos concentrar esfuerzos en el tema del agua. Al principio no éramos gente muy concienciada con el problema del agua, sino que a raíz de que teníamos ganas de dedicar nuestro esfuerzo en una causa social, y cuando vimos que era el agua el tema a tratar, pensamos la forma más eficiente y sencilla de llevar a cabo nuestra ayuda para solucionar este problema.

Antes de comenzar el proyecto sabíamos que queríamos realizarlo en América Latina, nos sentíamos atraídos por el continente, por la diversidad cultural, por la cantidad de amigos que teníamos y por la conexión de España con ese continente. Ninguno había estado presencialmente en este continente, nos sentimos muy atraídos a la hora de visitar América Latina.

Se da la paradoja de que América Latina, teniendo una de las mayores reservas de agua dulce del mundo, es una de las regiones más afectadas por el cambio climático, ¿por qué ocurre esto?

Creo que tiene el 35% del mundo de agua dulce en el mundo y a su vez la mayor biodiversidad del planeta. Eso supone que sea la zona más vulnerable a los efectos del cambio climático. También está muy expuesta a huracanes y otros fenómenos, provocando sequías que merman el consumo de agua dulce.

Quienes más lo sufren en estos momentos son países de Centroamérica, como Costa Rica y Nicaragua. A pesar de esto, las Amazonas son la región que más riesgo tiene en el futuro de sufrir ls consecuencias de la crisis del agua.

Organizaciones especializadas culpan a la privatización de los años noventa, al cambio climático y a la desigualdad entre zonas urbanas y rurales como las causas de la falta de agua potable. ¿Es así? ¿Cuál es su punto de vista?

«Sufren la lucha contra la privatización, la construcción de presas y la explotación de acuíferos»

Nosotros hemos vivido todas esas situaciones. Esa combinación con las privatizaciones en los años 90 afectaron al problema del agua en la región. Por ejemplo, en Chiapas vivimos en manera directa los efectos privatización de Coca-Cola y Nestlé en las zonas más rurales de la región, muchas organizaciones sufren la lucha contra estas grandes empresas, la privatización, la construcción de presas y la explotación de acuíferos. o sufren de manera directa con el impacto en las comunidades que trabajan. En varias comunidades de Nicaragua hay muchas zonas conocidas como los grandes desiertos al sufrir sequías brutales.

La diferencia entre zonas rurales y urbanas se ve en casi todo el mundo, especialmente en el mundo subdesarrollado. En Latinoamérica ese contraste es muchísimo mayor, donde no existe prácticamente clase media. En Salvador, Nicaragua o Guatemala, quien es rico, es muy rico, especialmente en zonas urbanas, y el pobre, muy pobre, sobre todo en zonas rurales. Allí no hay buena calidad de vida. En zonas rurales tienes un 99% probabilidades de nacer en una familia sin recursos y sin acceso a agua potable. Resumiendo, estos tres factores afectan de manera totalmente directa y brutal al acceso al agua potable en Latinoamérica.

En la autocaravana del agua
En la autocaravana del agua - CEDIDA POR THE WATER VAN PROJECT

Con su iniciativa, muy beneficiosa para las zonas en las que están desarrollando el proyecto, ¿no supondría al mismo tiempo un parche en lugar de luchar por ir a la raíz del problema?

Sí, es un parche temporal. Los filtros tienen una vida útil y al final mueren. Pero esta forma de ayudar es inmediata y no necesita ninguna instalación externa, ni complicación para mantenerlos: es extremadamente sencillo y hasta un niño de 5 años puede hacerlo. Este acceso es el que ofrecemos para zonas con agua contaminada que viene de fosas sépticas con muchos parásitos en ella. Estas comunidades tienen la necesidad de tener agua purificada en el momento porque sufren de enfermedades como consecuencia.

«No es una solución para siempre, por eso nos pusimos como objetivo que no solo llevemos filtros, sino también educación y concienciar de la crisis del agua»

Es verdad que no es una solución para siempre, por eso nos pusimos como objetivo que no solo llevemos filtros, sino también educación y concienciar a esas comunidades del problema y de la crisis del agua, además de lo que conlleva beber cada día agua contaminada. De esa manera. podemos conseguir que esas comunidades en diez o siete años puedan hacer una nueva compra de filtros, si ahorran entre todos como comunidad. O también, como le decimos nosotros, exigir tanto a las instituciones como al gobierno que el acceso a agua potable es un derecho universal. Así que esperamos que en 10 años se consiga instalar una planta potabilizadora cerca de su área para que la solución no sea temporal sino definitiva. Buscar en estas comunidades una solución al problema del agua de forma definitiva requiere mucha inversión y tiempo. Nuestro proyecto no encajaba para poder hacer una planta potabilizadora de duración definitiva, contando con eso, queríamos solventar una necesidad física inmediata.

¿Han recibido asesoramiento de oenegés trabajando en el terreno? ¿Qué función tiene cada uno de ustedes en este proyecto?

Totalmente, son una pieza clave en el proyecto y sin ellas no podríamos llevarlo a cabo. Ellas son las que nos han hecho la introducción en las comunidades, los problemas y necesidades. Imprescindibles para diseñar nuestro proyecto sobre estas bases. Luego se encargan de una parte que para nosotros es básica que es la sostenibilidad a largo plazo, ya que estaremos un tiempo en cada comunidad y luego nos iremos. Ellas se encargarán de que luego estén asegurándose de que se hace un buen uso, que estén teniendo un buen mantenimiento y seguir con la labor de concienciar a las comunidades de hacer un buen uso del agua.

Jorge se encarga de la parte de logística, de la fotografía y del vídeo. Chechu Pajares, de las redes sociales y además de fotografía y vídeo junto a Jorge. Diego se encarga de todo lo que es la esponsorización conmigo para conseguir patrocinio de empresas, conseguir plan de negocio, presentaciones para reunirnos con ellas. Diego también se ocupa de las relaciones con los fabricantes de los filtros y sus distribuidores en Latinoamérica. Y yo con los medios, esponsorización y de crear los partenariados con las ONGs que trabajan con nosotros en cada país.

¿El 100% de lo recaudado va para esto? ¿Cómo se mantienen allí: comida, manutención, etc?

Esta pregunta nos la hace todo el mundo y es normal. El 100% del dinero recaudado por crowdfunding va destinado a esta compra de filtros. Justificamos el gasto de ese dinero de facturas para que la gente pueda comprobarlo. Esto hizo que nuestro proyecto tuviera tan buena acogida: fuimos extremadamente claros. Por otro lado, está la parte de costes nuestros: furgoneta, comida, manutención, ferris… Todo eso se necesita para llevar a cabo el proyecto. Ahorramos durante dos años para cubrir los costes al 100%. Pero en redes sociales tuvimos súper buena acogida y varios medios nos contactaron. Pensamos que si conseguíamos el apoyo de empresas para llevar a cabo el proyecto, conseguiría mayor envergadura. Para todos esos costes contactamos con muchas empresas, siete se han involucrado en el proyecto y con patrocinios hemos recaudado el 70% de los costes presupuestados.

¿Pueden decirme qué particularidades y problemas han encontrado? ¿Han contactado con gobiernos?

No hemos tenido ninguna relación con los gobiernos, excepto con el de México: el embajador mexicano en Guatemala nos quería reunir para dar dos charlas en escuelas, pero nunca salió nada oficial.

En cuanto a la problemática del agua en México nos encontramos con situacones extremas. Esto era bastante grave porque la de acceso natural estaba totalmente contaminada y salía marrón; hecha mierda, hablando en plata. Lo que hacían era pasar el agua de lluvia por tanques recolectores construidos de la mano de oenegés. Pero muchas veces no llovía y había problemas de sequía por lo que se recurre al agua de ríos o pozos que estaba contaminada; para eso van los filtros.

¿Cómo va a ser el despliegue en Ecuador, un país en estado de excepción tras el terremoto de hace más de un mes?

De hecho, inicialmente no teníamos planeado abrir ninguna campaña más ni recaudar más dinero porque habíamos colocado el presupuesto. Pero el terremoto y lo que nos transmitió nuestro socio local nos motivó a abrir otra campaña para que todo el dinero recaudado vaya exclusivamente en la compra de filtros de potabilización y donarlos en Ecuador. Nuestro despliegue será igual. Trabajamos en este país con la ONG Ecuador Tierra Viva, que nos especifica a qué comunidades vamos, qué necesidades exactas por cada comunidad y qué escuelas necesitan acceso a agua. Enfocaremos la mayor parte de nuestra ayuda en la región de Esmeralda, la más afectada por el terremoto, al noroeste del país.

¿Cuándo terminarán el proyecto? ¿Tiene fecha de caducidad o dependerá de los objetivos?

El día 22 de junio tenemos que embarcar para llevar la furgoneta a Colombia en un ferri, que tarda dos semanas, es horrible. Luego a Colombia no se puede llegar conduciendo desde Panamá. Allí tendremos un proyecto de Ayuda en Acción que nos llevará de tres a cuatro semanas. Luego a Ecuador, donde la segunda semana de agosto empezaremos a desarrollar nuestra ayuda. Estaremos allí tres o cuatro semanas.

Lo bueno de este proyecto es que la planificación y la organización están muy bien diseñadas. Estamos tratando de cumplir los plazos el máximo posible. Hay gente que depende de nosotros, entonces por ahora lo hemos cumplido sin ningún problema, esperamos seguir haciéndolo, y el plazo acaba en octubre. La donación de filtros terminará en Arequipa, al sur de Perú, pero a la vuelta a España queremos darle visibilización al problema del agua, para lo que haremos un documental con reflexiones y vivencias del viaje.

¿Cómo es el trato que están recibiendo?

El trato ha sido espectacular, ni una sola queja. Al final ninguno habíamos estado en la región y veníamos influenciados por la seguridad. Teniendo en cuenta que nuestra furgoneta llama mucho la atención, pero no hemos tenido ningún problema de seguridad ni falta de respeto, nada. Ha sido todo increíble. Con las comunidades ha sido mejor aún, recordamos la parte de Guatemala con mucho cariño, en México no estuvimos tanto con las comunidades, pero en Guatemala estuvimos tres semanas. Aparcamos la furgoneta en la plaza del pueblo de una de las comunidades. Salimos con lágrimas en los ojos cuando nos despedimos, vinieron con regalos y una de las mujeres nos regaló un cachorro para llevárnoslo con nosotros. Nos invitaban a comer a casas de muchas familias. Nos cocinaban pan. Fue algo inolvidable. Nos trataron como si fuera nuestra segunda familia.

¿Recuerda alguna anécota del viaje?

La anécdota más relevante fue la experiencia con la sociedad civil de las Abejas de Acteal, que es una de las comunidades que trabajan con una de las ONGs con las que tenemos partnership. Esta comunidad se vio muy afectada por el conflicto zapatista de los años 90. Aunque no se involucró de manera directa porque son completamente pacifistas, estaba en contra de cualquier lucha armada. No obstante, se posicionaban a favor de sus ideales de liberación del pueblo mexicano contra la explotación de los recursos y por la defensa del territorio. Esto conllevó a que en el 97 sufrieran una masacre llevada a cabo por paramilitares, supuestamente contratados en cierta forma por el gobierno, que acabaron con la vida de 45 personas mientras rezaban. Las fuerzas armadas entraron en una salita donde se reunía la comunidad y empezaron a tirar tiros contra todos ellos. A cinco de las mujeres embarazadas las abrieron en canal y cortaron en pedazos a los niños y tiraron a todas las personas muertas a una fosa al lado de donde rezaban. Fue impresionante hablar con las personas y con el presidente de la asociación, qie nos contó todo esto: se te ponían los pelos de punta. Ver el aula, donde rezaban, andar por encima de las tumbas, de los 45 en un mausoleo, algo que no se nos va a olvidar en la vida. Nos tocó muy adentro.

¿Qué harán a la vuelta?

Al final es algo que ninguno tenemos claro al 100%. Sabemos que nuestros caminos se separarán, pero queremos darle más continuidad a este proyecto, no solo como tal, sino con un enfoque más profesional: que sea autosuficiente y siempre con el aporte social, que fuéramos capaces de generar riqueza y trabajo en nuestro país y luego con eso que ayudemos a personas necesitadas en otras partes del mundo. Y si es relacionado con The Water Van Project, mucho mejor.