Romano Prodi. ABC

La CE cree posible la financiación de la entrada en bloque de diez nuevos países

La Comisión Europea (CE) avaló ayer la hipótesis de lo que se ha dado en llamar un «big bang» de la Unión Europea (UE), es decir, la ampliación a un bloque de diez nuevos países, siempre y cuando se mantenga el ritmo actual de las negociaciones. Según la CE, el actual presupuesto comunitario podría soportar este enorme impacto financiero.

ESTRASBURGO. Amadeu Altafaj, enviado especial
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Bajo presidencia española de la UE, se empezará a redactar un único Tratado de Adhesión con diez anexos, como adelantó la semana pasada ABC.

Oficialmente, la Comisión Europea mantuvo el principio de que cada candidato será juzgado por sus méritos en su acercamiento político, económico y legislativo a la Unión. Es el llamado «método regata» de negociaciones paralelas. Pero se está fraguando un cambio radical.

La cifra «10» se repetía una y otra vez en el «informe de etapa» de las negociaciones de adhesión que aprobó ayer la CE. Diez son los países que se han fijado como objetivo concluir las negociaciones en 2002, diez los que ya cumplen los criterios económicos y diez los que las arcas de la UE puede soportar.

Según la Comisión, el marco presupuestario actual, que cubre el período 2000-2006, será «suficiente para permitir acoger hasta diez nuevos Estados miembros» en la UE: Eslovenia, Letonia, Estonia, Lituania, Chipre, Malta, República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia. Bulgaria y Rumanía no entrarían en el «big bang», como se denomina ya a esta hipótesis en medios comunitarios, en razón de su atraso.

Una aplicación estricta del principio de «cada uno según sus méritos» corría el riesgo de descartar a Polonia, el único país grande de los 12 candidatos que negocian, de la primera ola de la ampliación. Pero los aspirantes más adelantados, como Eslovenia, Estonia, la República Checa y Hungría, temen que, por «esperar» a Polonia, se pueda retrasar su adhesión, que desearían materializar en enero de 2004.

Esa preocupación «no me parece justificada», declaró escuetamente el comisario europeo de Ampliación, Günther Verheugen, que consideró que si los problemas de este país son más graves es sencillamente «porque es más grande» que el resto de aspirantes.

El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, revistió de un tono muy optimista la presentación del informe sobre los 12 países candidatos (Turquía es, oficialmente, candidata pero no ha empezado todavía a negociar con Bruselas). La ampliación «es posible y está cercana, a condición que se mantenga este ritmo sostenido» de las discusiones, en las que «se constatan progresos prácticamente en todos los capítulos», declaró ante el Parlamento Europeo.

ESCASA PREPARACIÓN

El único bemol que apareció en la mayoría de países candidatos fue la escasa preparación de sus administraciones y ordenamientos jurídicos para poner en práctica las aproximadamente 80.000 páginas de legislación europea, por lo que la CE pidió más dinero para financiar un «plan de acción» que solvente esta situación. Lo realmente difícil está por llegar, bajo presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2002, cuando se abordarán los capítulos más espinosos como son la agricultura, las ayudas estructurales y la participación en el presupuesto comunitario.

Así, en respuesta a todas las preguntas del hemiciclo, el comisario alemán y Prodi se esforzaron en aplaudir los progresos y minimizar las carencias. «Polonia ha hecho muchos progresos, no hay necesidad de que entre en una categoría distinta», remachó Prodi.

La única excepción a este optimismo es Chipre, porque Turquía ha aumentado sus amenazas de anexión del norte de la isla si se consuma la ampliación. A este lenguaje duro de Ankara, cuya candidatura sigue en el limbo, respondió con no menos dureza Verheugen: Turquía sigue presentando, según él, una «situación insatisfactoria en los derechos humanos», «no colabora» en la resolución de la cuestión chipriota y «pone trabas» al desarrollo de la Defensa europea.