Una corte en Canadá para el «Rey Enrique»
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Una corte en Canadá para el «Rey Enrique»

Días antes de la gira de los duques de Cambridge por el país norteamericano, los canadienses avivan el debate sobre su relación con los Windsor

corresponsal en londres Actualizado:

¿Para qué sirve un monarca que solo viene de visita cada dos o tres años? Ese es el interrogante incómodo que han sentido siempre aquellos canadienses defensores de que los Windsor ostenten la corona canadiense además de la de Inglaterra. El país norteamericano se prepara para recibir a partir del jueves la visita de los duques de Cambridge, un viaje que ha reavivado los sentimientos a favor y en contra de esta vinculación dinástica.

La Reina de Inglaterra es la jefa del Estado en 15 de los 53 países que componen, además del Reino Unido, la Commonwealth, la comunidad de naciones que vincula a quienes formaron parte del imperio británico. Y Canadá es uno de ellos. Según su constitución, Isabel II es la cabeza del Estado en su calidad de Reina de Canadá, y no en cuanto Reina de Inglaterra, y los expertos puntualizan que lo correcto es referirse a la Familia Real canadiense y no británica en lo que a este país se refiere. En su ausencia, está representada de forma permanente por el Gobernador General. Sutilezas constitucionales al margen, los sondeos indican que dos tercios de los canadienses ya se han cansado de esta monarquía a distancia.

Según el último sondeo flash de Angus Reid, completado el pasado mes de diciembre, solo el 21% de los canadienses quiere que su país siga siendo una monarquía, un apoyo 15 puntos menor que el que indicaba el sondeo anterior, publicado en julio, justo antes de la visita de Isabel II al país. Esta variación indicaría sobre todo que el asunto es una preocupación menor de los canadienses, reavivado solo con las periódicas visitas de miembros de la Familia Real «canadiense». Así, el 32% de los encuestados en diciembre quiere un jefe del Estado electo, pero hasta a un 29% no le preocupa el tema.

El Príncipe Enrique, ¿en Canadá?

Si en 1993, el mismo sondeo mostraba que el 51% de los canadienses defendía la abolición de la monarquía, el último sondeo amplio publicado por Angus Reid, de mayo de 2010, concluye que el 69% de los encuestados quiere un canadiense como jefe del Estado. «No sería más que la evolución natural del sistema de gobierno de Canadá que se eliminaran los vínculos con la Monarquía Británica», defiende el profesor Alexander Hadjis en la revista de la universidad de Toronto.

Desde la Liga Monárquica de Canadá, sin embargo, aceptan que «siempre habrá debate sobre todos los aspectos de nuestro sistema político», pero defienden «la importancia de una institución que es tan canadiense como el jockey, la Corona, que ha sido parte de nuestra identidad nacional desde la Confederación».

El saberse en minoría no les quita un ápice de entusiasmo por la institución, y en estos días han puesto en circulación una propuesta para que la presencia física de la Corona sea permanente: hacer al Príncipe Enrique, hermano menor de Guillermo y tercero en la línea sucesoria británica, Rey de Canadá.

«El Príncipe Enrique, que no tiene prácticamente ninguna probabilidad de convertirse en Rey, podría instalarse aquí y formar una rama canadiense de la Familia Real», explica Etienne Boisvert, portavoz del grupo monárquico, a «The Daily Telegraph». La polémica generada por la propuesta ha llevado a la Liga Monárquica a desmarcarse de la idea mediante un comunicado en el que critica al diario británico de manipular las palabras, y afirma «no tener interés en llamativos proyectos constitucionales» de este tipo.

Los duques de Cambridge llegarán este jueves a la capital, Ottawa, en el que es su primer viaje oficial, para una gira de ocho días que no incluye las dos principales ciudades de la Canadá «anglófona», Vancouver y Toronto, y sí la región francófona de Québec y los territorios del norte del país.