Corbyn anuncia una moción de censura contra May por su gestión del Brexit

Este tipo de moción dirigida a título personal no provocaría, si fuera aprobada, la caída del Gobierno, sino que se percibe más bien cómo una táctica para erosionar la reputación y la autoridad de la primera ministra

Corresponsal en LondresActualizado:

Tras dar explicaciones ante el Parlamento sobre lo acontecido en la cumbre europea de la semana pasada, Theresa May vio como el líder de la oposición presentaba contra ella una moción de confianza tras haber fijado la «premier» para la tercera semana de enero la fecha de la votación del acuerdo del Brexit en el Parlamento.

Jeremy Corbyn, al final de las casi 2 horas y media de debate en la Cámara de los Comunes y tras la declaración de la primera ministra británica, anunció ayer esta moción tras considerar «inaceptable» la decisión de May de posponer el pleno hasta la semana del 14 de enero. El jefe de la oposición consideró que esta era «la única vía» para forzar que se fije esta misma semana antes del parón por las vacaciones de Navidad.

Este tipo de moción, puramente simbólica, se tendrá que votar en una fecha que fijará el propio Gobierno. Con ella, el laborismo pretende erosionar aún más el liderazgo y la autoridad de la primera ministra. De esta forma, ni el Ejecutivo ni el puesto de May corren peligro, aunque fuera aprobada.

Aunque parece que Corbyn tiene complicado aprobarla ya que la mayoría parlamentaria conservadora junto a los votos de sus socios de Gobierno, el DUP, la echaría abajo para evitar que el principal partido de la oposición avance posiciones hacia unas posibles elecciones generales. De hecho, varios de los rebeldes «tories» que forzaron la moción de confianza contra su líder como Steve Baker ya han anunciado que votarán en contra de esta presentada por los laboristas.

Cumbre europea

La moción, sobre la que deberán pronunciarse los diputados en una fecha aún sin fijar, se lleva a cabo por este motivo: «Esta cámara no confía en la primera ministra debido a que no ha permitido que la Cámara de los Comunes pueda celebrar de inmediato una votación sobre el acuerdo de retirada y el marco para la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea».

Corbyn cambió de opinión durante la tarde ya que los rumores apuntaban a que solo la presentaría si May no fijaba la fecha de la votación y dejaba en el aire su celebración. Finalmente, el líder de la oposición se decidió a hacerlo a última hora. «Jeremy ha notado el sentir de la Cámara de los Comunes, que claramente exige una votación esta semana», aseguró John McDonell, uno de los lugartenientes de Corbyn justificando el paso dado por su líder.

Todo porque, como estaba previsto, los parlamentarios británicos no podrán decidir sobre el acuerdo del Brexit hasta después del parón navideño. May confirmó ayer que el debate parlamentario sobre el pacto al que ha llegado con Bruselas se reanudará el próximo 7 de enero y que este se votará la semana siguiente.

La primera ministra lo anunció en una declaración ante la Cámara de los Comunes para dar cuenta sobre la cumbre europea de la semana pasada, donde May llegó pidiendo «garantías» de cambio sobre el texto y sus homólogos europeos volvieron a rechazar renegociarlo, dejando a la «premier» de vuelta a casa con las manos vacías. May aseguró ante el Parlamento que, a pesar de no abrir de nuevo el melón del pacto, los líderes comunitarios sí aceptaron clarificar puntos que más discordia han causado en suelo británico. especialmente el de la salvaguarda que se debe activar si ambas partes no llegan a un acuerdo para evitar la frontera dura en Irlanda.