El corazón del caribe mexicano, en alerta roja por el 'Dean'

Las autoridades de México han declarado la alerta máxima en Quintana Roo, el estado más turístico del Caribe mexicano, ante la aproximación del huracán Dean, que se espera llegue al país la próxima

AGENCIAS |
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Las autoridades de México han declarado la alerta máxima en Quintana Roo, el estado más turístico del Caribe mexicano, ante la aproximación del huracán Dean, que se espera llegue al país la próxima madrugada.

"Declaro formalmente la 'alerta roja' para los municipios de Othón P. Blanco, Solidaridad (donde está Playa del Carmen), José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto", ha dicho a la prensa el gobernador de Quintana Roo, Félix González Cato.

Protección Civil ha informado de que el huracán, con vientos de más de 240 kilómetros por hora, está a 560 kilómetros al este-sureste de Cozumel y a 590 al sureste de Cancún y que podría tocar México convertido en un huracán de la máxima categoría en la madrugada de mañana.

A pesar de esta amenaza, los turistas españoles permanecerán en Cancún en esa zona y no serán evacuados en las próximas horas, como se había previsto en un principio, al decidir la autoridades mexicanas no ejecutar el plan de evacuación, ya que se prevé que el huracán no afecte directamente a esa zona turística.

Según el Ministerio de Exteriores, la situación está "bajo control" y en Cancún se encuentra desplazada la cónsul española, Pilar Terren, quien está en contacto con los operadores turísticos y las autoridades de Protección Civil mexicanas. En la zona de Cancún hay unos 7.000 turistas españoles, según estima Asuntos Exteriores, que recomienda a los españoles mantener la calma y esperar a que pase el ojo del huracán. Mientras tanto los vuelos en el aeropuerto de Cancún están restringidos y sólo se permiten salidas voluntarias de las compañías aéreas.

400.000 personas han sido evacuadas en Cuba, en su mayoría en las provincias orientales, ante la amenaza del huracán. Los pronósticos no descartan que el fenómeno se transforme en un ciclón de categoría cinco, la máxima en la escala de intensidad Saffir-Simpon, en las próximas 72 horas mientras se desplaza sobre las aguas del Caribe con temperaturas de unos 30 grados, que favorecen la intensificación del ciclón.

Se dirigirá a Honduras

Tras azotar Jamaica el domingo y enfilarse después hacia la Península de Yucatán, México, donde se prevé que llegue hoy ya convertido en huracán de categoría cinco -máxima en la escala Saffir-Simpson-, la atención del parece ahora dirigirse a Honduras., donde la Comisión Permanente de Contingencias ha decretado una alerta preventiva en cuatro departamentos del país debido a las lluvias que dejará a su paso por el Caribe.

Permanecen en "alerta amarilla", al menos hasta mañana, los departamentos de Gracias a Dios, Colón, Atlántida y el de Islas de la Bahía y se mantiene la "alerta verde" (precaución) en el resto del país.

El se localiza a unos 380 kilómetros al noreste del Cabo de Gracias a Dios, con vientos sostenidos de 225 kilómetros por hora y a una velocidad de desplazamiento de unos 29 kilómetros, según un portavoz de la COPECO, y las lluvias de leves a moderadas que se prevén en el Caribe hondureño podrían acumular hasta 60 milímetros, mientras que las olas en el mar serán de más de un metro.

Hoy azota a las Islas Caimán

El poderoso huracán sacudió la costa sur de Jamaica la noche de ayer y las primeras horas de hoy. En su trayectoria hacia el Golfo de México, probablemente azotará desde hoy las islas Caimán, antes que el ojo del huracán penetre con todo su poder en la Península de Yucatán hacia el martes. La península mexicana se prepara para lo peor, y el estado de Quintana Roo ha declarado el alerta naranja, que implica "peligro inminente".

, el primer huracán de la temporada en el Atlántico Norte, se desplaza hacia el sur de Jamaica con categoría 4, arrastra vientos sostenidos de 230 kilómetros por hora y avanza rumbo oeste-noroeste, hacia la península mexicana de Yucatán, a 30 kilómetros por hora.

La proximidad del huracán al litoral sur de Cuba ha ocasionado marejadas con olas de hasta cuatro metros e inundaciones en zonas de Santiago y Granma, aunque aún no se ha ofrecido un recuento oficial de daños. En Santiago, precisamente, la segunda ciudad del país, las autoridades han cerrado el puerto y el aeropuerto hasta nuevo aviso.

Más de 2.300 personas, entre turistas y trabajadores de establecimientos hoteleros, han sido desalojados de Cayo Largo del Sur, frente a las costas de Matanzas, próximo a la Isla de la Juventud, una de las áreas más amenazadas.

La trayectoria de , esquivando Cuba en su camino hacia Yucatán "alivia la preocupación que teníamos con la región occidental, pero estando un huracán al sur de Cuba siempre lo vamos a vigilar", según el jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de la isla, José Rubiera. Rubiera pronostica para hoy lluvias localmente intensas en el centro y occidente del país, con vientos de hasta 65 kilómetros por hora y riesgo de inundaciones en las zonas bajas de la costa sur.

"Alarma ciclónica"

Las autoridades mantienen la declaración de "alarma ciclónica" para las provincias de Guantánamo, Granma y Santiago de Cuba (oriente), mientras continúan en estado de alerta ciclónica las de Holguín, Las Tunas, Camagüey y la occidental Pinar del Río, así como la Isla de la Juventud.

La Defensa Civil ha llamado a la población a mantenerse informada sobre la trayectoria del huracán, conservar la disciplina y cooperar con las autoridades para minimizar los daños y evitar pérdidas humanas. Mientras tanto, ha dejado al menos siete muertos a su paso por las islas de Santa Lucía, Dominica, República Dominicana y Haití.

En 2005, se formaron 28 tormentas y 15 huracanes en la cuenca atlántica, incluyendo el , que arrasó Luisiana y Misisipi (EEUU), , que provocó 16 muertos y daños materiales superiores a los 1.300 millones de dólares en Cuba, y , que originó la mayor inundación de la historia de La Habana por penetración del mar.

En 2004 se registraron 14 ciclones en el Atlántico Norte, seis de ellos muy intensos, y Cuba fue gravemente afectada por los huracanes e , que ocasionaron tres muertos y destruyeron miles de viviendas. En la última década, el impacto de los ciclones ha provocado pérdidas superiores a los 3.300 millones de euros en la isla, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).