Manifestación contra la guerra tras la respueta de EE.UU., Reino Unido y Francia al ataque químico en Siria
Manifestación contra la guerra tras la respueta de EE.UU., Reino Unido y Francia al ataque químico en Siria - Afp

Cómo productos de pintura de Bélgica podrían haberse usado para fabricar armas químicas en Siria

La Justicia belga investiga tres compañías por exportar elementos empleados en la obtención de gas sarín y otras sustancias

Corresponsal en BruselasActualizado:

La Justicia belga ha iniciado una investigación contra tres empresas de este país que han sido acusadas de haber exportado a Siria sustancias prohibidas que pueden ser utilizadas o son imprescindibles para la fabricación de armas químicas. Las tres empresas realizaron un total de 24 operaciones consideradas sospechosas entre mayo de 2014 y diciembre de 2016. Las compañías son A.A.E. Chemie Trading, Annex Customs y Danmar Logistics y todas ellas operan desde el puerto de Amberes, uno de los de mayor actividad de Europa.

El ministro belga de Economía, el independentista flamenco Johan Van Overtveldt, ha reconocido que existe esta investigación dentro de un proceso judicial cuya primera vista está prevista para el 15 de mayo. Según el ministro, las tres empresas tienen una gran experiencia en la exportación de productos químicos y ya habían hecho muchas operaciones de este tipo con Siria y otros países de la zona antes de la guerra.

Las empresas confirman por su parte que comercian con empresas privadas de Siria o de otros países como Libano con productos que consideran que son utilizados para fabricar pinturas, disolventes y anticongelantes.

Los responsables de las aduanas belgas han culpado a las empresas a las que consideran responsables de haber maquillado la documentación de sus exportaciones, para evitar el escrutinio de sus operaciones. El isopropanol es un precursor secundario en el proceso de fabricación del gas sarín, que es uno de los productos cuya utilización en el conflicto sirio se considera probada.

Naturalmente, también tiene otras muchas aplicaciones industriales, pero también se sabe que forma parte del proceso de obtención de este gas, que es una sustancia altamente neurotóxica. Es decir que la venta de isopropanol no es en absoluto un comercio clandestino, dado que se puede utilizar en una larga serie de procesos industriales, como la producción de pinturas o disolventes, aunque estaba sometida a una vigilancia específica desde que comenzó la guerra y salieron a la luz las acusaciones de uso de armas químicas por parte del régimen de Bashar al Assad.

Sucede igual con el cloro, que ha sido utilizado con profusión como base de ataques recientes contra la población en Siria cuando se trata de un producto que se encuentra de forma generalizada en muchos hogares. En estado más o menos puro se utiliza para la desinfección de piscinas. Sin embargo, puesto que se conoce la utilidad y la presencia imprescindible de estas sustancias en el proceso de fabricación de armas químicas, estas están sometidas a la vigilancia de distintas organizaciones internacionales que velan por que se mantenga la prohibición.

Según los expertos, Siria hizo abundantes compras de este tipo de productos mucho antes del comienzo de la guerra y no solamente en Bélgica, sino en otros países como Alemania, Francia o Suiza. Oficialmente las compras tenían diferentes destinos industriales totalmente legítimos. Lo que sucediera una vez que atravesaron las fronteras de aquel país es muy difícil de saber.

Exportaciones sin control federal

Una de las razones por las que ha estallado en Bélgica ahora el asunto de las exportaciones es que en este país el comercio exterior es una competencia de las regiones y no del Gobierno federal, por lo que el grado de control es mucho menor. Y esto afecta precisamente al espinoso campo de las exportaciones de armas, que conciernen sobre todo a fábricas que se encuentran geográficamente en territorio de la región valona.

Como los partidos flamencos utilizaban el debate parlamentario de manera que creaban una conflictividad entre las dos comunidades, la única solución que encontraron fue transferir la competencia a las regiones.

En este caso, por tanto, se trata de un problema regional de Flandes. Y aunque en última instancia la aduana sigue siendo una competencia federal, el ministro correspondiente, el de Finanzas, es Van Overtveldt, del partido separatista Nueva Alianza Flamenca. Cuando ha conocido los hechos, ha tenido que reconocer que este es un asunto «cuanto menos increíble».