Una comisión francesa recomienda la prohibición total del burka

JUAN PEDRO QUIÑONERO | PARÍS
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La comisión parlamentaria creada para informar al gobierno de la necesidad de legislar o no sobre el uso del burka en Francia propondrá a Nicolas Sarkozy su “prohibición absoluta” en los lugares públicos. La decisión se debe, según el presidente de la comisión, André Gerin, a que han "descubierto que el problema es mucho más grave de lo que pensábamos”.

La Comisión entregará su informe al presidente Sarkozy el próximo día 26, pero Gerin, diputado comunista por el departamento del Ródano, avanza la propuesta principal: “La prohibición absoluta, en los lugares públicos, nos parece esencial. El problema será conseguir un texto de Ley aprobado por todas las sensibilidades, tomando el tiempo necesario, en la Asamblea Nacional”.

La comisión formada por decisión del presidente Sarkozy no ha redactado un proyecto de Ley. Se ha limitado a estudiar el problema de fondo, en la sociedad francesa. Y, tras seis meses de estudio, el presidente saca conclusiones muy pesimistas.

Denuncian el auge de un «integrismo talibán» de los padres

Por un lado, en algunas grandes empresas, cotizadas en bolsa, sindicalistas religiosos quieren acabar con el trabajo mixto de hombres y mujeres. En algunas escuelas e institutos, casi la mitad de las chicas no practican la gimnasia o el deporte, por razones religiosas. Muchos maestros y profesores nos han pedido socorro. En los hospitales, muchos médicos han sido amenazados individualmente por los familiares de algunas mujeres, exigiendo que sus hijas o esposas sean examinadas por mujeres...

Según la comisión que ha estudiado el problema del burka, en Francia el velo islámico integral es usado por razones muy diversas: es defendido por jóvenes musulmanas que lo usan libremente y también impuesto a otras musulmanas por sus padres o hermanos. Gerin denuncia la emergencia de un “integrismo talibán”. “Llamo talibanes a los padres o hermanos que imponen el uso del burka, en la familia. Ellos son la parte apenas visible de un integrismo fundamentalista”, insiste.

Distintas jerarquías religiosas reaccionan “preventivamente” contra los proyectos legislativos. La Iglesia Católica está contra de la prohibición del burka, como los protestantes y musulmanes. La jerarquía religiosa judía, por el contrario, se abstiene de comentarios por ahora.