El cómico ucraniano Vladímir Zelenski
El cómico ucraniano Vladímir Zelenski

Un cómico encabeza los sondeos en las presidenciales de Ucrania

Vladímir Zelenski ha condenado la política de Moscú hacia su país, pero es contrario a romper vínculos con Rusia

Corresponsal en MoscúActualizado:

El poder de la televisión y el humor ha provocado un vuelco en la intención de voto de los ucranianos. El próximo 31 de marzo el país celebra elecciones presidenciales y las últimas encuestas sitúan en primera posición a Vladímir Zelenski, un archiconocido humorista de 41 años que nunca antes había tenido ninguna relación con la política.

Salvo el hecho de que apoyó la revuelta del Maidán en el invierno de 2013-2014, en donde llegó en una ocasión a intervenir ante la multitud. Su irrupción en lucha por la Presidencia, al ser incluido en la lista de los 44 candidatos inscritos, ha animado y mucho la campaña electoral.

La cuestión es que la carismática ex primera ministra, Julia Timoshenko, que llevaba meses siendo la favorita de los sondeos, ha quedado ahora relegada a la tercera posición. Incluso el actual jefe del Estado, Piotr Poroshenko, que hasta no hace mucho era el cuarto en las preferencias de sus conciudadanos, ocupa ahora la segunda plaza.

La encuesta más reciente, la realizada por el Instituto Sociológico Internacional de Kiev (KMIS) asigna a Zelenski una intención de voto del 26,4%, a Poroshenko el 18% y a Timoshenko el 13,8%. En cuarto lugar aparece el exministro de Energía, el prorruso Yuri Boiko (10,9%), en quinto el exministro de Defensa, Anatoli Gritsenko (6,4%) y en sexto el ultranacionalista Oleg Liashko (6,3%).

Si se mantienen estas proyecciones, ninguno de ellos ganaría los comicios en primera vuelta, ya que para ello hace falta obtener el 50% de los sufragios más uno. Parece prácticamente asegurada la celebración de una segunda vuelta, el 21 de abril, con los dos candidatos más votados y ahí el sondeo del KMIS sostiene que el elegido sería Zelenski. Tanto si su rival es Poroshenko como si lo es Timoshenko.

Sin embargo, el director del KMIS, Vladímir Paniotto, llama en declaraciones al portal Liga.net a ser «cautos», ya que, según su opinión, «la situación es muy volatil, queda un mes y medio para las elecciones y todo podría volver a cambiar». Pero, pase lo que pase en los próximos días, asegura el sociólogo Piotr Oleshuk, «Zelenski se ha hecho ya un sitio entre los candidatos de cabeza y nadie le va a poder apear». Subraya también el hecho de que los intentos de sus adversarios de sacarle los trapos sucios «no han dado resultado».

Por su parte, la directora de la Fundación de Iniciativas Democráticas, Irina Bekéshkina, achaca el repentino éxito de Zelenski a que «la gente joven -en Ucrania- se ha despertado». Según ella, este segmento de la población «estaba casi desmovilizado por puro desencanto y la ausencia de candidatos interesantes». Pero ahora, gracias a sus programas de televisión, al divertido comediante se le ve como una alternativa «digna» a sustituir a Poroshenko.

Concursos soviéticos

Zelenski, que procede de Krivói Rog, sureste del país, estudio leyes, pero nunca ejerció como abogado. Siendo estudiante se aficionó al concurso humorístico, muy popular en la televisión soviética, KVN, el llamado Club de la gente Divertida e Ingeniosa. Participó en sus espacios y pasó de ser un simple concursante a diseñar guiones y crear equipos.

De ahí, en 2003, saltó al programa de chistes y variedades Kvartal-95 (Barrio-95) de la televisión ucraniana «1+1», en donde continúa todavía aunque ahora con el nombre de Vecherni Kvartal (La tarde del barrio). Ha intervenido como actor en películas, ganó un concurso de tango, ha escrito guiones, participado en proyectos artísticos con Rusia y fue miembro del consejo de administración de la cadena Inter.

El magnate ucraniano de origen hebreo, Ígor Kolomoiski, dueño entre otras cosas del canal «1+1» y enemigo acérrimo de Poroshenko, es el principal patrocinador de Zelenski. En una reciente entrevista, Kolomoiski admitía que empujando a su pupilo a meterse en política lo único que perseguía era utilizarle para ridiculizar al presidente y mermar sus posibilidades electorales. De hecho, Zelenski en unos de sus programas escenifica satíricamente el entierro de Poroshenko.

El oligarca no creía que la popularidad del humorista iba a subir tan deprisa. Sin embargo, el experimento ha ido mucho más lejos y ahora Zelenski, que anunció su intención de concurrir a las elecciones el 31 de diciembre, durante el programa especial de fin de año de «1+1», se perfila como el favorito.

Ha condenado la política de Moscú hacia su país, pero es contrario a romper vínculos con Rusia, sobre todo el terreno artístico. Es partidario del ingreso en la OTAN y la Unión Europea, de recuperar Crimea y las regiones rebeldes del este, pero piensa que el principal problema que Ucrania tiene que superar es la corrupción. Su partido se llama Servidor del Pueblo.