Clausurada la cumbre de la Comunidad Caribeña con la incorporación de Haití

Georgetown, , agencias
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   Los quince miembros de la Comunidad Caribeña (CARICOM) cerraron anoche en la capital de Guayana su XXIII cumbre con un amplio abanico de acuerdos que incluyeron desde seguridad hasta economía y justicia. Esta cumbre saludó también la entrada en la organización de Haití como miembro de pleno derecho, lo que suma a la Comunidad una población de ocho millones de habitantes sobre los 6,5 millones con que cuenta el resto de países del CARICOM.

    Uno de los asuntos más delicados de las reuniones era la

financiación de la Corte Caribeña de Justicia (CCJ), que planteaba

serias divergencias entre los miembros.

    La mediación de Barbados y del Secretariado General de la

organización logró finalmente la aprobación del establecimiento de

un fondo de mil millones de dólares que se reunirán a través del

Banco Caribeño de Desarrollo (BCD).

    La CCJ entrará en funcionamiento en la segunda mitad de

2003,tendrá su sede en Trinidad y Tobago, y obligará a algunos

miembros del CARICOM a introducir reformas constitucionales. Entre sus funciones estará la de desarrollar los sistemas judiciales de los países caribeños, actuará como corte de apelaciones y, básicamente, establecerá los mecanismos legales para la entrada en vigor en 2005 del Mercado y Economía Unicos del Caribe (CSME, siglas en inglés).

    Para facilitar la implantación del CSME, el CARICOM destacó en su

comunicado final la necesidad de diversificar sus economías, basadas

principalmente en el turismo y la agricultura, establecerá nuevos

acuerdos bilaterales entre sí y con otros países de la región, y

fortalecer sus lazos con otros bloques económicos.

    La seguridad ocupó igualmente parte importante de las reuniones,

y los países del CARICOM expresaron su alarma por la creciente

delincuencia organizada en la región. Pidieron en este sentido la colaboración de otros estados americanos para hacer frente a la situación y lograr la reinserción social de los delincuentes deportados a sus países de origen.

    La lucha contra el tráfico ilegal de armas y estupefacientes, el

blanqueo de dinero y la corrupción requieren, según el CARICOM, una

mayor cooperación internacional.

    El documento final de la cumbre aboga asimismo por una mayor

participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, y una

ampliación de los canales de cooperación en los campos de la cultura

y la educación. Estos aspectos deben ayudar, entre otros, a la lucha contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), que es la primera causa de muerte en el grupo de población comprendido entre los 14 y 44 años en la Comunidad Caribeña.

    Una de las iniciativas propuestas en este sentido es pedir la

colaboración de las compañías farmacéuticas para abaratar los

precios de los medicamentos destinados a combatir esta enfermedad.    El CARICOM aboga igualmente por el buen gobierno y la

transparencia administrativa, y en el plano político de los dos días

de reuniones analizó las crisis políticas en Haití, Trinidad y

Tobago, y el país anfitrión de la cumbre, Guayana.

    La apertura oficial de la cumbre el pasado miércoles coincidió

con violentas protestas protagonizadas por la oposición, que se

saldó con dos muertos cuando un grupo de manifestantes irrumpió en

las oficinas presidenciales.

    La oposición, formada principalmente por guayaneses de origen

africano, acusa de discriminación al partido en el gobierno, cuyos

seguidores se cuentan sobre todo en la población de origen indio.

    Un problema similar afecta a Trinidad y Tobago donde, al igual

que en Guayana, la actividad parlamentaria se encuentra paralizada.    Haití, el más pobre de los miembros del CARICOM, debe convocar

elecciones para cubrir la mitad de los escaños del Parlamento el

próximo noviembre.

    Otros de los asuntos de ámbito político tratados por los miembros

del CARICOM fueron las disputas fronterizas que afectan a Guayana y

Venezuela, y a Belice y Guatemala, aunque este último, según

confirmó el primer ministro beliceño, Said Musa, podría resolverse

en las próximas semanas.