Cisjordania, «estado judío»

EPAJudíos ultraortodoxos depositan el féretro de Stephen Theodore Norman, nieto de Theodor Herzl, fundador del movimiento sionista, en elcementerio de dicho nombre en Jerusalén. Norman se suicidó en

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Judíos ultraortodoxos depositan el féretro de Stephen Theodore Norman, nieto de Theodor Herzl, fundador del movimiento sionista, en el

cementerio de dicho nombre en Jerusalén. Norman se suicidó en Washington en 1946 tras saber que los nazis habían matado a sus padres

POR LAURA L. CARO CORRESPONSAL

JERUSALÉN. «¿Nos vamos a quedar como corderos que llevan al matadero mientras el maldito Gobierno destruye las vidas de decenas de miles de familias, como hicieron con nuestros hermanos en Gush Katif (Gaza)?». La ira terrible de un apocalipsis empaña la última carta firmada por uno de los rabinos ultranacionalistas más coléricos y más influyentes entre los colonos de Israel, Dov Wolpe.

Este líder, Dov Wolpe, ya auguró al primer ministro, Ehud Olmert, la misma suerte que su antecesor -Ariel Sharon, en coma hace 23 meses- si osaba evacuar Cisjordania. Ahora ha hecho un llamamiento a «declarar inmediatamente el establecimiento de un estado autónomo judío» en esa misma tierra -«Judea y Samaria», escribe al uso hebreo- como «única solución», en vista de las intenciones firmadas en Anápolis de abrir camino a un Estado Palestino.

La misiva de la furia -titulada «El último terremoto», y distribuida en las sinagogas este «shabat»- no está sola. La organización de extrema derecha «S.O.S Israel», de la que Dov Wolpe es destacado correligionario, ya ha planeado lanzar una campaña complementaria para elegir una bandera y un himno destinados a simbolizar el nuevo «estado autónomo judío», con premio de «varios miles de «shekels»» para el autor del diseño ganador.

No es la primera vez que este rabino y su asociación -muy aficionados al género epistolar- se orquestan para adelantarse al fin del mundo. Hasta la mesa del presidente de los Estados Unidos, aseguraron a primeros de noviembre al diario «Yedioth Ahronot», hicieron llegar una primera carta para advertirle sobre «el terrible peligro» que corría su país al auspiciar la cumbre de Anápolis.

Las plagas

Anunciaron las siete plagas. «No tenemos dudas de que la inundación en Nueva Orleáns ocasionada por el huracán Katrina fue castigo de Dios por haber impulsado a los habitantes de Gaza», decían, para retratar después los incendios habidos en California como un segundo aviso divino a los norteamericanos por tratar de «obligar al estado de Israel» a «ceder sus ciudades a organizaciones terroristas».

«¿Seguirá adelante con este malévolo plan?», preguntaba aquel escrito al inquilino de la Casa Blanca. «¿Nos vamos a rendir al eje del mal en Jerusalén y ayudarles a que conviertan a 120.000 judíos en refugiados en su propia tierra, en escombros?», pregunta el documento del rabino repartido este «shabat».

«Objetores en el Ejército»

Por si el proceso político sigue su curso, otra de las figuras religiosas más brillantes de «S.O.S. Israel», el rabino Dov Lior y con él, el Consejo de Rabinos de Yesha (Judea y Samaria) que encabeza, ya han empezado a promover «objetores» dentro del Ejército. Su fórmula, un compromiso por escrito a entregar en sus centros de reclutamiento, en el que los soldados aceptan «guardar y defender la seguridad del Estado» pero rechazan «ejecutar ninguna orden ilegal de evacuar asentamientos o colonias salvajes, o expulsar judíos de cualquier lugar en que puedan estar».

Dice el Consejo de Rabinos de Yesha que los militares se «sentirán mejor» dejando clara esta postura.