Dick Cheney, durante su intervención ayer en el Foro de Davos. AP

Cheney afirma que «Estados Unidos quiere una Europa lo más fuerte posible y que ayude»

Cheney urgió a sus «amigos y aliados, especialmente en Europa» a ayudar a aquellos países que «se sacrifican y trabajan por las reformas en el mundo islámico»

DAVOS. RAMIRO VILLAPADIERNA. ENVIADO ESPECIAL
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El vicepresidente de EE.UU. pidió ayer la cooperación de sus «amigos europeos» para llevar reformas a Oriente Próximo y sugirió que el futuro de la OTAN está fuera de Europa.

Dick Cheney buscó un tono conciliador en la segunda visita europea de su mandato y urgió a sus «amigos y aliados democráticos, especialmente en Europa, para que se unan a nosotros en el esfuerzo» de llevar reformas democráticas al Medio y Próximo Oriente, empezando por apoyar «las legítimas ansias del pueblo iraní» de democratización. En una respuesta posterior, Cheney acusó a Teherán de haber buscado procurarse «activa y agresivamente» tecnología nuclear y «habrá que ver» si cumple con las inspecciones.

Erradicar el radicalismo

«Debemos confrontar las ideologías de la violencia en su origen, promoviendo la democracia al través de todo Oriente Próximo y más allá», dijo Cheney, invitando especialmente a la UE a embarcarse más activamente en la erradicación del radicalismo armado.

«Las democracias no alimentan el odio y el radicalismo que sumerge a sociedades enteras y exporta la violencia», añadió en un discurso en el que se ha visto un intento de mostrar que Washington no está obsesionado sólo con el terrorismo: «Nuestra estrategia de progreso para la libertad nos compromete a apoyar a aquellos que trabajan y se sacrifican por las reformas» en el mundo islámico.

«Los terroristas no encuentran terreno fertil para reclutar en sociedades donde los jóvenes tienen derecho a guiar sus propias vidas y elegir a sus líderes», agregó el viceprensidente de EE.UU. Sin embargo, representantes árabes y musulmanes han acusado en Davos a los EE.UU. de hipocresía selectiva en su anuncio de democratizar y desarmar el Cercano Oriente, ignorando el papel contencioso de Israel.

Dick Cheney defendió la iniciativa de atacar Irak, argumentando que si no «seguiría desafiando y tomándole el pelo a la ONU». El «mensaje claro» para otros debe ser que «la búsqueda de (poseer) armas de destrucción masiva sólo lleva al aislamiento y entraña costes enormes». Cuando el esfuezo diplomático no fue suficiente había que estar preparados: «Amenazas directas requieren acciones decisivas» y «los hombres violentos tienen que ser dominados por medios violentos».

Capacidad militar y seguridad

Para comprometerse más, los países europeos deben potenciar su capacidad militar y de proyectar seguridad, «Europa y Canadá tienen 1,4 millones de soldados pero sólo 55.000 desplegados fuera», y aventuró un futuro de la OTAN fuera del área definida en su tratado. «La cooperación entre nuestros gobiernos, así como unas instituciones internacionales más eficaces, es más importante que en el pasado».

Pese a proclamar que Washington «quiere una Europa lo más fuerte posible», Cheney agregó que no quiere «duplicaciones o competencia», la UE y la OTAN «no pueden permitirse derroches», en referencia a centros de planificación militar paralelos. Thierry de Montbrial, director del Institut Français des Relations Internationales, dijo a este diario haber encontrado pocas sorpresas en un esperado discurso, buscadamente «contemporizador». A la salida, el inversor global George Soros comentaba que «ese discurso del miedo no va conmigo».

El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, ha admitido por primera vez en Davos que algunos de sus científicos que participaron en el desarrollo del arma nuclear paquistaní, «en un programa secreto iniciado hace 30 años», pueden haber vendido tecnología en beneficio propio, entre otros a Irán, como este país ha revelado. Pero acusó genéricamente a países europeos de implicación, al sugerir que sólo la alta industria metalúrgica en Europa puede proporcionar materiales de fisión y Musharraf fue hasta preguntarse «¿Por qué nadie habla de ello?».

En otro orden, Cheney buscó alimentar el optimismo oficial del Foro Económico alegando razones para ello: Citó la decisión de Libia de abandonar sus programas de armamento no convencional, habló de una relajación de tensiones entre India y Pakistán y de la adopción de una Constitución en Irak.

«Callada diplomacia»

Respecto a Libia tuvo ocasión de nuevo de contemporizar con Europa al agradecer a una operación de seguridad germano-italiana la interceptación de material nuclear destinado al parecer a Libia y la «callada diplomacia» que siguió a dicha intervención.

En el ámbito económico, Cheney citó también con optimismo el crecimiento en EE.UU. y Asia e insistió en que el criticado déficit estadounidense es «manejable» en sus términos actuales (+4%) respecto al PIB. «El déficit es importante pero también era muy importante para nosotros reducir la carga fiscal sobre la economía», argumentó. No obstante, como hizo el secretario de Comercio Evans el día anterior, Cheney aseguró que el objetivo es ir equilibrando a la larga el presupuesto. Evans dijo que en cinco años debería verse reducido a la mitad.