Chávez y sus aliados rechazan un acuerdo que avale las elecciones
El Rey con Cavaco Silva, Sócrates e Iglesias (derecha a izquierda) / AP

Chávez y sus aliados rechazan un acuerdo que avale las elecciones

GABRIEL SANZ / LUIS AYLLÓN | ENVIADOS ESPECIALES ESTORIL
Actualizado:

Si alguna cosa está quedando clara en la XIX Cumbre Iberoamericana de Estoril es que el futuro de Manuel Zelaya es cada vez más oscuro y sus posibilidades de volver, de manera permanente, a la presidencia de Honduras, prácticamente nulas. La mayoría de los países, de una u otra manera, creen que las elecciones celebradas el domingo en Honduras han abierto una «nueva situación» que no puede dejar de ser tenida en cuenta. Incluso Brasil, que lideraba la oposición más radical al reconocimiento de los comicios, y España, que secundaba la misma idea, apuestan por lo que podría ser una tercera vía entre los alineados con Estados Unidos y el eje bolivariano de Hugo Chávez.

A última hora de la tarde, los mandatarios iberoamericanos seguían dándole vueltas a un proyecto de comunicado sobre la situación hondureña, en un intento de encontrar un denominador común sobre el que ponerse de acuerdo. No es tarea fácil, porque lo que se busca es una fórmula que deje claras dos cosas. Por un lado, que nadie debe pensar que un golpe de Estado puede quedar legitimado «a posteriori». Por otro, que no se puede ignorar que la mayoría del pueblo hondureño se ha pronunciado en una consulta que ha tenido un buen nivel de participación y parece haber sido limpia. De hecho, el ganador no ha sido del Partido Liberal -el de Roberto Micheletti-, sino Porfirio «Pepe» Lobo, del Partido Nacional, con un 56 por ciento de los votos, y a quien, por cierto, en España ya se ha apresurado a felicitar el presidente del PP, Mariano Rajoy.

Entre dos bloques

En la discusión de Estoril un grupo de países formado por Venezuela y sus aliados nicaragüenses -al parecer, los más duros-, ecuatorianos, bolivianos, cubanos y paraguayos, rechazaron dar cualquier validez a las elecciones.

En el lado opuesto, alineados con Estados Unidos, se encontraban Panamá, Costa Rica, Perú y Colombia, dispuestos a reconocer el resultado de las elecciones, en una especie de borrón y cuenta nueva, que ha indignado a Zelaya.

Entre ambos bloques se abrió ayer un enfoque que intenta encontrar una salida honrosa para todos, incluido el presidente depuesto. España y Brasil, apostando por crear lo que llaman «una plataforma de diálogo», han terminado por aceptar que un empecinamiento en negar la realidad no serviría para nada. Los brasileños tiene de todos modos, el condicionante de que, en su embajada en Tegucigalpa está refugiado Zelaya, y que aquí, en Estoril, está su canciller, Patricia Rodas. Aún así, según fuentes gubernamentales españolas, en su conversación con el Rey y José Luis Rodríguez zapatero, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, apostó por dar tiempo a los hondureños para que aborden la vuelta al orden constitucional. En la práctica, esto implica dejar un periodo para ver el comportamiento de Porfirio Lobo y un futuro reconocimiento de facto de las elecciones, siempre que se consiga un gran pacto nacional. Un asesor de Lula dijo ayer que algunos «gestos» de lobo podrían llevar a Brasil a revisar su posición.

Zapatero, por su parte, dijo, ante el plenario de la cumbre: «Estamos dispuestos a tener una posición constructiva, desde principios democráticos irrenunciables, con unas elecciones limpias y con el afán de un gran acuerdo nacional». Y ante la prensa, Moratinos afirmó que España «ni reconoce las elecciones ni las ignora», frase ambigua que revela también un cambio de postura española hacia el pragmatismo.

A esta posición se apunta ya México y, con más reticencias, Argentina o Chile, aunque también abren la puerta a que las elecciones queden legitimadas, si se consigue ese entendimiento entre todos los sectores.

Por su parte, la canciller hondureña, Patricia Rodas, aseguró que no habría en la declaración una toma de posición sobre las elecciones. En Europa, algunos países, como Alemania e Italia, se muestran favorables al reconocimiento de las elecciones.

Por otra parte, en cuanto al tema de la cumbre -«Innovación y conocimiento-, Su Majestad el Rey dijo ayer en su intervención en el plenario que esos dos elementos deben tener un papel destacado en los modelos productivos en Iberoamérica.

Don Juan Carlos añadió que hay que afrontar los retos de manera coordinada.