Un chaleco amarillo posa con un radar pintado en Lyon
Un chaleco amarillo posa con un radar pintado en Lyon - AFP

Los chalecos amarillos han destruido el 60% de los radares de carretera de Francia

Hasta ahora, las autoriades se negaban a dar una cifra precisa sobre las degradaciones

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Cerca del 60% de los radares de carretera de Francia han sido destruidos desde el incio del movimiento de los chalecos amarillos, ha declarado este jueves el ministro del Interior, Christophe Castaner.

«Cerca del 60% de los radadres han sido neutralizados, atacados, destruidos por aquellos y aquellas que se dicen de este movimiento», ha dicho el ministro a la prensa después de haber presentado su informe a la Policía de París.

Alrededor de 3.200 radares fijos están instalados en las carreteras de Francia, 2.500 de ellos para controlar la velocidad, según las cifras oficiales.

«He visto en las redes sociales a algunos imbéciles hacerse fotografías junto a radares quemados. No les deseo que se tengan que enfrentar un día a la realidad de una muerte en la carretera», ha declarado minutos antes el ministro durante su discurso ante los gendarmes»

Hasta ahora, las autoriades se negaban a dar una cifra precisa sobre las degradaciones y a hacer un vínculo directo con el movimiento de protesta de los chalecos amarillos, nacido el 17 de noviembre.

Los radares fueron objeto de una cólera creciente desde el verano, cuando conductores opuestos a la bajada de 90 a 80 kilómetros/hora de la limitación de la velocidad en las carreteras secundarias de doble sentido sin separador central, entrada en vigor el 1 de julio.

Por dañar un radar, las sanciones pueden alcanzar hasta los 30.000 euros y dos años de cárcel. Una destrucción puede alcanzar los 75.000 euros y cinco años de prisión.

En 2017, los radares de carretera dieron 1,01 millones de euros al Estado, según el Tribunal de Cuentas.