Vladimiro Roca en su casa de la Habana en 1999.M. Hernández

Castro libera a Roca en vísperas de la llegada de Carter a La Habana

Vladimiro Roca, el más célebre disidente cubano que permanecía en prisión, salió ayer de la cárcel de Cienfuegos, unos meses antes del fin de su condena de cinco años. La decisión del Gobierno cubano se hizo pública en vísperas de la histórica visita a La Habana del ex presidente norteamericano Jimmy Carter.

ENRIQUE SERBETO. Corresponsal
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MÉXICO. Vladimiro Roca, que tiene ahora 59 años de edad, traspasó las puertas de la Prisión Provincial de Cienfuegos «Ariza» ayer por la mañana, y partió hacia La Habana acompañado por su esposa Magalys de Armas, que ha sido su portavoz en el exterior desde que fue encarcelado en 1997.

El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn), Elizardo Sánchez Santacruz, comentó por teléfono que la liberación de Roca «es una muy buena noticia para su familia y para todo el movimiento cubano pro democracia» ya que se trataba de «un prisionero de conciencia encarcelado injustamente por haber hecho uso del derecho a la libre expresión, algo que en Cuba es un delito».

Vladmimiro es hijo del ya fallecido Blas Roca, uno de los históricos dirigentes comunistas cubanos, fue detenido el 16 de julio de 1997 y en marzo de 1999 declarado culpable del delito de «incitación a la sedición» junto con los otros miembros del llamado «Grupo de los Cuatro»: Marta Beatriz Roque, Félix Bonne y René Gómez Manzano. Estos últimos ya habían sido puestos en libertad en mayo de 2000. Los jueces sentenciaron como un atentado contra la seguridad del Estado un manifiesto titulado «La Patria es de todos» que contradecía las tesis del V Congreso del Partido Comunista de Cuba, el único autorizado a existir en el país.

Elizardo Sánchez considera que Roca y los demás miembros del grupo se encuentran «no en libertad, sino excarcelados». También opina que la decisión de liberar al último de ellos que estaba en prisión no está en relación con la visita de Carter a La Habana, a pesar de que era previsible que el ex presidente norteamericano siguiese el mismo camino que otros líderes políticos occidentales que habían pedido gestos como la liberación de Roca.

Lo que si espera Sánchez es que «esta medida sea seguida por la excarcelación paulatina de los más de 250 presos políticos» que aún se encuentran en las cáceles cubanas.

En cuanto a la visita de Carter, que llegará a Cuba dentro de una semana, Sánchez estima que «lamentablemente no puedo decir que estemos esperando un milagro, pero creo que su efecto no será negativo».

El presidente de la Ccdhrn se opone al bloqueo norteamericano y cree que «Washington podría aprovechar esta ocasión para emprender un lento viraje que ponga fin a este estado de relaciones de la guerra fría».

Roca era esperado ayer a mediodía por más de cuarenta periodistas en las puertas de su domicilio en el barrio habanero de El Vedado. Durante su estancia en prisión se ha manifestado a favor del llamado «Proyecto Varela» que ha recogido ya diez mil firmas de ciudadanos para reclamar al Parlamento la convocatoria de un referéndum sobre la reforma política del país.