Turcochipriotas (al fondo) apuestan en el casino Grand Rocksen Kyrenia, del lado turco de la isla de Chipre
Turcochipriotas (al fondo) apuestan en el casino Grand Rocksen Kyrenia, del lado turco de la isla de Chipre - AFP

«Casino-economía» en Chipre del Norte para sortear el embargo internacional

Turquía, la «madre patria» como afirman muchos turcochipriotas, es su único vínculo con el mundo exterior

Enviado especial a NicosiaActualizado:

Bajo el peso del embargo y el aislamiento internacional, el Chipre Norte, pobre de recursos naturales, antiguas construcciones coloniales y playas poco concurridas, ha tratado de desarrollar una fuente de riqueza alternativa: los casinos.

Prohibidos en la Turquía de mayoría musulmana y muy limitados en sus vecinos chipriotas del sur, de mayoría ortodoxa, los turcochipriotas, musulmanes de clase media -descendientes del proceso de secularización de Ataturk- tratan de mantener sus estándares de vida gracias al dinero de las apuestas de los turistas, entre ellos muchos turcos, e inversores que visitan la isla. Según el coordinador del «Sindicato de Administradores de Empresas de Casino» (CIB, por sus siglas en inglés) Ayhan Saricicek, citado por el diario « Famagusta Gazette», el sector de los casinos contribuye anualmente con 600 millones de dólares a la economía turcochipriota.

«La población en el Norte no saca ningún beneficio de los casinos. Los que viajan a Chipre Norte para jugar no salen de las salas en todo el fin de semana. Los propietarios de los casinos son inversores turcos, y muchos grecochipriotas cruzan la línea verde solo para apostar», subraya la investigadora Ilke Dagli.

Las autoridades del norte se plantean suavizar la prohibición para los turcochipriotas por temor a que vayan a apostar en los casinos previstos en el sur -en 2021 abrirá en Limasol (sureste de Chipre) uno de los mayores complejos de Europa-, después de que en 2013, en pleno rescate bancario, el Gobierno chipriota decidiera levantar muchas de las restricciones para las salas de juego.

Turquía, la «madre patria» como afirman muchos turcochipriotas, es su único vínculo con el mundo exterior. Todos los vuelos internacionales deben pasar por Ankara o Estambul, y Turquía - origen de las mercancías en las tiendas, desde la cerveza Efes, el yogur líquido Ayran hasta las líneas de teléfono Vodafone Turk- controla los recursos bancarios: la moneda es la lira turca. Según las autoridades turcochipriotas, las dos fuentes de riqueza nacional son la educación, hasta 16 universidades en un país no reconocido internacionalmente, y el turismo.

Si bien muchos bancos del sur de la isla se encuentran en listas negras internacionales por blanqueo de dinero de la mafia rusa, la «Casino-economía» del norte lleva años levantando sospechas.

En mayo la Comisión Turca de Investigación sobre Crímenes Financieros inició una investigación sobre el lavado de 4.200 millones de euros en 13 casinos (de los 30 en total), informa «Cyprus Mail».

Desde hace años, según la prensa turcochipriota, el Gobierno busca minimizar el impacto de las apuestas en la economía de Chipre del Norte impulsando el pasado otomano para atraer turismo pese a las dificultades del aislamiento.