Nicolas Hulot, primer candidato ecologista a la presidencia francesa
Nicolas Hulot en la presentación de su candidatura a la presidencia francesa - AFP

Nicolas Hulot, primer candidato ecologista a la presidencia francesa

Su candidatura es el primer impacto de la catástrofe de la central nuclear de Fukushima en Francia, donde el 75% de la electricidad consumida es de origen nuclear

CORRESPONSAL EN PARÍS Actualizado:

Nicolas Hulot, un ecologista que se encuentra entre las personalidades más populares de Francia, ha anunciado su candidatura oficial a la presidencia de la República. Es el primer impacto de la catástrofe de la central nuclear de Fukushima en un país donde el 75 por ciento de la electricidad consumida es de origen nuclear.

La alcaldía de Estrasburgo votó la semana pasada una moción solemne, pidiendo el cierre de la central nuclear de Fessenheim (departamento Haut-Rhin), construida en 1977, en Alsacia, en la frontera franco-alemana. Ese voto no compromete a nada. Pero es un voto simbólico en la ciudad donde funcionan el Consejo de Europa y el Parlamento Europeo.

Este martes, Nicolas Hulot ha comenzado por recordar la “advertencia” de Fukushima al comienzo del discurso con el que ha anunciado su candidatura a la presidencia de la República.

Apoyó a Sarkozy en 2007

Hulot es un ecologista famoso. Los sondeos lo sitúan entre las 20 personalidades más famosas de Francia. Lleva años haciendo programas de televisión muy populares, emitidos a horas de buena audiencia nocturna en TF1, la principal cadena nacional privada.

Hulot apoyó la candidatura de Nicolas Sarkozy en las presidenciales de 2007, una vez que el actual presidente decidiese “asumir” muchas de las propuestas ecologistas de Hulot, que ha decidido presentar su propia candidatura para las presidenciales del 2012, convencido que “Fukushima nos ha recordado, con brutalidad, que el comportamiento de los hombres se ha convertido en una amenaza para la vida en nuestro planeta”.

Hulot ha presentado su candidatura, dejando para más tarde su programa concreto, convencido que solo uno o varios candidatos ecologistas pueden lanzar el gran debate nacional que él considera necesario, por estas razones: “Hace treinta y cinco años que estoy comprometido con los desafíos ecologistas. He visto cambiar el mundo. He visto muchas cosas bellas. Pero también he visto crecer las amenazas que nos acechan. Nuestros modelos de comportamiento no solo degradan nuestras condiciones de vida: se han convertido en una amenaza para la supervivencia de todas las especies. Debemos cambiar de modo de vida, con urgencia”.

Desde hace años ha defendido valores y principios ecológicos, sin caer en tentaciones apocalípticas, contra el modelo energético francés, por ejemplo, que reposa al 75 por ciento en la energía nuclear.

A su juicio, Francia y Europa deben cambiar de modelos económicos y energéticos “con urgencia”. Y la campaña de las próximas elecciones presidenciales debe propiciar un debate que él considera “capital para el futuro mismo de nuestra sociedad”.

Hulot se presenta solo, “por libre”. Pero está negociando con el partido Les Verts (Europe–Écologie) una posible candidatura común, aunque los Verdes podrían designar a su propio candidato en elecciones primarias.