La cancillería brasileña repudia las críticas bolivarianas al nuevo Gobierno de Temer

El nuevo canciller, José Serra, también se ha mostrado en contra de las entidades que han cuestionado la legitimidad del presidente interino

São PauloActualizado:

El nuevo gobierno brasileño comenzó con una posición muy contundente en sus relaciones exteriores con los llamados países bolivarianos y contra las entidades que han cuestionado la legitimidad del presidente interino Michel Temer. El nuevo canciller, José Serra, emitió dos notas en que deja claro que el rumbo de la diplomacia brasileña será muy diferente al conducido por el Partido de los Trabajadores (PT), de Dilma Rousseff y Luiz Inácio da Silva, que simpatizaban especialmente con estos países.

En uno de los comunicados, la cancillería «rechazó enfáticamente las manifestaciones de los gobierno de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, así como de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América/Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA/TCP), que se permiten opinar y propagar falsedades sobre el proceso político interno de Brasil».

«Ese proceso se desarrolla en cuadro de absoluto respeto a las instituciones democráticas y a la Constitución Federal», dice la nota que muestra la nueva tónica del Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería. Según el ministerio de relaciones exteriores brasileño, el proceso que llevó a Temer a la presidencia siguió la ley, con el aval de la Corte Suprema.

En una segunda nota, la cancillería «repudió» las declaraciones del Secretario General de la UNASUR, Ernesto Samper, sobre la coyuntura política de Brasil, que «califican de manera equivocada el funcionamento de las instituciones democráticas del Estado brasileño».

«Los argumentos presentados, además de equivocados, dejan juicios de valor sin fundamento y prejuicios contra el Estado brasileño y sus poderes constituídos». Según la nota, Samper transmite una «interpretación absurda» de que las libertades democráticas, el sistema representativo, los derechos humanos y sociales y las conquistas de la sociedad brasileña se encuentran «en peligro». «La realidad es opuesta», dice la cancillería.

El socialdemócrata José Serra, que fue ministro de Salud y de Planificación de Fernando Henrique Cardoso, Gobernador de São Paulo y dos veces candidato a la Presidencia, es uno de los principales ejes del nuevo gabinete Temer, y uno de los articuladores de las alianzas que lo sustentan y contribuyeron a fortalecer el proceso de suspensión de Rousseff.

Serra será el responsable de recuperar el prestigio del Itamaraty, que pasaba por cortes y que tuvo poca relevancia en el Gobierno de Rousseff, criticada por dejar a diplomáticos y embajadores esperándola.