La UE calcula que unos 1.600 terroristas han vuelto de Siria

La Comisión propone ayudar a que los que aún no han vuelto sean juzgados allí

Corresponsal en Bruselas Actualizado: Guardar
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Puede que haya sido casualidad que coincida con la llegada de Boris Johnson al poder en el Reino Unido o que haya sido deliberado sacar a la palestra de la Comisión de Libertades y Justicia del Parlamento Europeo al comisario británico, probablemente el último que ocupará un puesto así en Bruselas si se cumplen los planes del nuevo primer ministro. De modo que ayer se pudo aún mostrar de alguna manera al público británico lo que se disponen a dejar atrás. El comisario de Seguridad, el británico Julian King, compareció ayer para dar cuenta de la amenaza que pueden suponer los «alrededor de 1.600» yihadistas retornados a Europa después de combatir al lado de los terroristas que se hacían llamar «Estado Islámico» y ser derrotados en Siria e Irak. King ha explicado cómo la Comisión Europea puede ayudar a afrontar un problema que es esencialmente competencia de los estados miembros, cooperando para que sean juzgados en los países donde se encuentran actualmente y ayudando a sus gobiernos a hacerlo.

Según los datos que tiene la Comisión y que provienen de las informaciones de las que dispone cada país por separado, de la Unión Europea salieron unos 5.500 combatientes, decididos a sumarse a la utopía medievalista y sanguinaria que una miríada de organizaciones del Islam más radical intentó crear en un área que ocupaba partes de Siria y de Irak. De ellos, se calcula que por lo menos habrían muerto unos 1.400 o más, puesto que en ese conflicto cualquier cifra ha de ser forzosamente aproximada. De ello se deduce que no se sabe nada de la mitad de los que salieron.

«De unos 2.500 no se conoce su paradero. No sabemos dónde están», ha reconocido el comisario británico que cree que es posible que «todavía estén en la zona de conflicto» o que se hayan desplazado a otros países en guerra, como Yemen, para seguir combatiendo en nombre de sus quimeras delirantes del Islam más desenfocado.

Lo único más o menos claro es que se sabe que «hay alrededor de 600 hombres y mujeres y alrededor de 700 niños (con pasaporte europeo o que han residido en la UE) detenidos, la mayoría en Siria bajo el control de los kurdos sirios». En toda la región puede haber en distintas circunstancias alrededor de 1.400 menores con uno o los dos padres con ciudadanía europea.

El comisario ha reconocido que la pregunta de qué hacer con ellos ha de responderla cada país. Algunos, como Bélgica, se han interesado por esos menores, pero no por sus progenitores. En casi todos los países los adultos podrían ser objeto de persecución judicial, o incluso pueden ser desposeidos de la nacionalidad, pero para ello haría falta obtener pruebas de los crímenes que hayan cometido, para lo cual habría que enviar a trabajar sobre el terreno a la policía judicial, lo que se antoja bastante complicado. Por ello, King ha propuesto que la Comisión apoye a escala europea en este sentido y que explore la posibilidad de juzgarles en la región y apoyar en esta tarea a los países donde se encuentran y que también los consideran una amenaza.

La Unión ya acordó aprobar la recogida de datos de los viajeros que llegan a la UE desde fiera del espacio Schenguen, incluyendo a los portadores de pasaporte europeo, para poder detectar la vuelta de esos individuos, que abandonaron Europa y se internaron en la zona de conflicto a través de Turquía.

En cuanto a la propaganda yihadista en internet, King ha advertido que a pesar de que han sido prácticamente eliminados sobre el terreno, su actividad en las redes sociales se ha mantenido con la misma intensidad.