Cabello acusa a opositores de querer matar a líderes chavistas

Utiliza su programa de TV para atacar a dos diputados con pruebas falsas

Corresponsal en CaracasActualizado:

«Les habla el teniente José González, usted y yo hemos conversado en otras ocasiones. Conservo su número telefónico y le envío esta nota de voz porque me están ofreciendo un dinero para que la mate a ella (por Delsa Solórzano) y mate al diputado Renzo Prieto. Hoy estuve conversando con él y le informé (a Prieto). Me dijo que ya había recibido una amenaza sobre eso, entonces le acabo de pasar la información a la diputada Delsa para que lo tome en cuenta (...) entrégale la información a la diputada y que se cuide». Esas son las palabras de José Gregorio González León, el denunciante, quien por nota de voz contactó a Naremis Silva, secretaria de la comisión de política interior de la Asamblea Nacional. Este mismo teniente luego envió un vídeo donde se le escucha pidiendo ayuda para refugiarse en una embajada porque temía por su vida y la de su familia ya que el Gobierno de Nicolás Maduro iba a tomar represalias en su contra.

Después de dos meses con las pruebas en resguardo, los diputados opositores las mostraron ayer a la prensa porque el mismo teniente salió en el programa de televisión de Diosdado Cabello como cooperante del régimen. Cabello, el número dos del régimen, mostró un vídeo del militar durante su programa «Con el mazo dando» donde confesaba que los diputados opositores ofrecían 20.000 dólares por la cabeza de Freddy Bernal y Valentín Santana, ambos dirigen los colectivos paramilitares chavistas.

Sobre Freddy Bernal la diputada Solorzano dijo: «te quiero vivo para que pagues todo el mal que has hecho a los venezolanos en estos 20 años». Y a Cabello respondió: «Sus acusaciones son falsas. Todas las pruebas están a buen resguardo. Sus afirmaciones no buscan más que desviar la atención sobre el asesinato del capitán Acosta Arévalo».

El diputado Prieto afirmó que conoció al sicario en la cárcel del Helicoide el año pasado cuando estuvo preso: «siempre me decía que nos cuidáramos porque somos un objetivo del régimen. Luego en mayo me contactó para pedirme dinero (1.000 dólares) porque tenía a su novia presa y torturada, y quería sacarla. Yo nunca le ofrecí nada porque no tengo donde caerme muerto».

Cadáver del capitán Acosta

Los parlamentarios también se refirieron al crimen perpetrado por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) contra el capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, quien murió torturado el pasado 29 de junio por los verdugos de la inteligencia de Maduro. El régimen no ha entregado el cuerpo del capitán a sus familiares como lo ha solicitado su viuda Waleska Pérez. Tampoco ha permitido que se le realizara una autopsia independiente al cuerpo del militar ni se ha abierto una investigación internacional como lo han exigido sus familiares y la Asamblea Nacional.

«Estuvimos esperando este miércoles hasta las 8 de la noche y el Dgcim no quiso entregar el cadáver del capitán», dijo desde la sede del partido Voluntad Popular, Delsa Solorzano.

El informe oficial de la autopsia que se filtró a la prensa ha dejado en evidencia los signos de tortura a los que fue sometido brutalmente el capitán por el politraumatismo generalizado causado. Asimismo, denunció que el régimen de Maduro pretende evadir su responsabilidad en el crimen al haber condenado a dos funcionarios de la Guardia Nacional a 14 meses de prisión y no a los 30 años que le corresponden por los protocolos internacionales sobre tortura.

Dijo además que tampoco ha permitido la entrada de los dos representantes de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, en Caracas al edificio del Dgcim en Boleíta para ver el cadáver de Acosta Arévalo.

Informe de Bachelet

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos publicó ayer un resúmen del informe que presentará Michelle Bachelet formalmente hoy en Ginebra. Es un demoledor y muy completo documento sobre la violación de los derechos humanos del régimen de Maduro en todos los ámbitos del país pero no recoge los últimos acontecimientos suscitados con el asesinato del capitán Acosta Arévalo. Mucho menos reseña la historia del joven de 16 años, Rufo Chacón, que perdió los dos ojos con el disparo de 56 perdigones de la policía del Táchira cuando protestaba por la falta de gas para cocinar.