Bush perfila la estrategia en su rancho y con su plana mayor

APBush, acompañado por Cheney y, más atrás, por Rice, en su rancho de Crawford, en TexasPEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSALWASHINGTON. El presidente Bush actuó ayer como anfitrión en su rancho de Texas de un

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Bush, acompañado por Cheney y, más atrás, por Rice, en su rancho de Crawford, en Texas

PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL

WASHINGTON. El presidente Bush actuó ayer como anfitrión en su rancho de Texas de un madrugador cónclave de su plana mayor en materia de seguridad nacional para perfilar una nueva estrategia militar en Irak el próximo año. Entre las opciones sobre la mesa se encuentra la posibilidad descartada por el informe Baker de enviar refuerzos temporales a Bagdad para intentar contener la violencia sectaria y ataques insurgentes que van camino de cobrarse las vidas de tres mil soldados de EE.UU..

La Casa Blanca se ha esforzado en presentar la reunión en Crawford como una simple deliberación para una decisión final a principios de enero. Sin embargo, el perfil de los asistentes apunta a su carácter decisivo. Entre los participantes, el vicepresidente Richard Cheney; la secretaria de Estado, Condoleezza Rice; el nuevo secretario de Defensa, Robert Gates, y el general Peter Pace, jefe de la Junta de Estado Mayor.

Bush se limitó a indicar el «buen progreso» en el camino hacia la toma de una decisión, aunque todavía quedan consultas pendientes con el Congreso de EE.UU. y con el Gobierno de Irak. Ante este sigilo oficial, una decisión adoptada esta semana por el Pentágono está siendo interpretada como indicio. El secretario de Defensa Gates ha ordenado el envío a Kuwait de la segunda brigada de la 82 División Aerotransportada, el equivalente a más de tres mil paracaidistas.

Robert Gates, alterando el curso fijado por su defenestrado antecesor Donald Rumsfeld, habría presentado en Crawford estrategias adicionales para Irak que no se limitan a lo militar. Una idea que estaría cobrando fuerza es la creación de un masivo plan de empleo, a través de empresas públicas iraquíes, para ofrecer oportunidades especialmente a los jóvenes que alimentan las filas de la violencia sectaria.

Bush-Cheney-Rumsfeld

El miércoles el «Washington Post» publicaba una entrevista póstuma con Gerald Ford, el accidental ocupante de la Casa Blanca fallecido esta semana, en la que cuestiona la invasión de Irak. En varias conversaciones con el periodista Bob Woodward, Ford ataca las razones ofrecidas por la Administración Bush para justificar el uso de la fuerza y declara su preferencia por medidas alternativas como sanciones.

Las críticas de Ford apuntan al trío Bush-Cheney-Rumsfeld y a que utilizaran como «casus belli» en Irak las armas de destrucción masiva o las idealistas ansias de democratizar el mundo árabe.