Glenn Greenwald, periodista estadounidense
Glenn Greenwald, periodista estadounidense - EFE

Bolsonaro amenaza con enviar a prisión a Glenn Greenwald

El mandatario brasileño está siendo criticado por las presiones contra el periodista estadounidense que sacó a la luz cómo Sergio Moro había interferido en el trabajo de fiscales y policías en la «Operación Lava Jato»

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Entidades de prensa brasileñas e internacionales vienen manifestando preocupación con las presiones del presidente Jair Bolsonaro contra el periodista estadounidense Glenn Greenwald, al que amenazó de arresto este fin de semana, como respuesta a la serie de artículos que han comprometido al ministro de Justicia Sergio Moro, uno de los más importantes de su gabinete.

«No se irá. 'Green' puede quedarse tranquilo. Quizás vaya a la cárcel aquí en Brasil, pero no en el exterior», respondió Bolsonaro a periodistas al ser cuestionado sobre una ley propuesta por Moro esta semana, específica para deportar sumariamente a extranjeros considerados peligrosos.

«No tiene nada que ver con el caso de ese Green no sé qué», aclaró el mandatario. «Incluso porque él está casado con otro hombre y tiene hijos adoptados en Brasil. Un sinvergüenza. Para evitar un problema de esos (la deportación), se casa con otro sinvergüenza, o adopta niños en Brasil», prosiguió el presidente, que suele subrayar la homosexualidad del periodista para descalificarlo. Greenwald está casado en Brasil con el diputado izquierdista David Miranda, con quien adoptó dos niños.

Contra la libertad de prensa

La Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación (Abraji), una de las más respetadas del país, criticó al mandatario y lo acusó nuevamente de «instigar graves agresiones a la libertad de expresión» y de tratar de intimidar al periodista, que sufre presiones desde el inicio de junio, cuando publicó una serie de filtraciones que ponen en duda la imparcialidad del exjuez Moro en las investigaciones de la Operación Lava Jato.

«Al amenazar con la prisión a un periodista que publica informaciones que lo desagradan, el presidente Bolsonaro promueve e instiga graves agresiones a la libertad de expresión. Sin periodismo libre, las otras libertades también morirán», publicó la entidad en una nota.

La Asociación Brasileña de Prensa (ABI), también apoyó al periodista, que vive en Río de Janeiro desde 2005, y ganó fama mundial al revelar, como corresponsal de The Guardian, el caso del exanalista de la NSA, Edward Snowden, que complicó a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, en 2013. Greenwald ganó un año después un premio Pullitzer, uno de los premios más importantes del periodismo.

Greenwald se defiende

«Al contrario de los deseos de Bolsonaro, él no es (todavía) un dictador. No tiene el poder de ordenar la prisión de personas. Aún existen tribunales en funcionamiento. Para detener a alguien, tiene que presentar pruebas ante un tribunal de que se cometió un delito. Esa evidencia no existe», le respondió Greenwald en su cuenta en twitter al presidente, famoso por celebrar los tiempos de la dictadura (1964-85).

«Sugerir que alguien adoptaría - y cuidaría - dos hijos para manipular la ley es repugnante. La adopción es linda y debe ser estimulada, no motivo de burla», respondió Greenwald, que a su vez señaló que no salía del país porque pretende luchar por la democracia en el país de sus hijos.

El periodista es fundador del portal de noticias The Intercept, donde se publicaron las filtraciones del chat Telegram, que comprometen a Moro. Las revelaciones muestran que el exjuez, que condenó a prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, coordinaba el caso con los fiscales de acusación, lo que es inconstitucional y éticamente cuestionable.

Contra las cuerdas, Moro ha dado manifestaciones polémicas, acusando a Greenwald de usar informaciones «obtenidas de forma ilegal». Al capturar esta semana a los hackers que invadieron su teléfono, el ministro informó que quemaría el material filtrado, lo que fue apuntado por la prensa local como abuso de autoridad.

Con un ambiente político extremamente polarizado, Greenwald y su marido han sido blanco de ataques de los correligionarios de Bolsonaro y de Moro, considerado un héroe anticorrupción por buena parte de los brasileños. El portal de noticias O Antagonista, abiertamente partidario de Moro y de la operación Lava Jato, ha denunciado que la Policía Federal está investigando la vida y las cuentas del periodista. El ministro y la policía niegan las acusaciones.