Beppe Grillo, en una imagen de archivo
Beppe Grillo, en una imagen de archivo - AFP

Blasfemia en escena de Beppe Grillo: Ofrece grillos secos como comunión

El último espectáculo del líder del Movimiento 5 Estrellas indigna a muchos católicos italianos

Corresponsal en RomaActualizado:

«Esto es mi cuerpo». Con esta frase el cómico Beppe Grillo, Líder del Movimiento 5 Estrellas (M5E), hizo la parodia de dar la «comunión» a algunos destacados miembros de su partido, sirviéndoles grillos liofilizados. Al final de su espectáculo en Turín, el cómico genovés llamó al escenario a media docenas de dirigentes del M5E, incluyendo al senador Alberto Airola y a la candidata a la alcaldía en las elecciones municipales del próximo 5 de junio. Gritando les preguntó: «¿Estáis listos para recibir mi cuerpo?», al tiempo que cogía de un cuenco un grillo seco y se lo ponía en la boca a cada uno de sus fieles dirigentes. La provocación de Grillo suscitó de inmediato un gran escándalo y polémica: «Ha hecho una parodia blasfema; debe pedir excusas y avergonzarse», dijo el vicesecretario del Partido Democrático (PD), centro izquierda, Lorenzo Guerin. En parecidos términos se han expresado otros dirigentes políticos, por el gesto «irrespetuoso y blasfemo» de Grillo.

Una secta peligrosa

En un país como Italia, respetuoso con las creencias ajenas, la parodia blasfema de Grillo solo podía causar «disgusto». Hay que tener en cuenta que muchos dirigentes políticos de izquierda y de centro-izquierda son católicos practicantes. Este es el caso de los últimos jefes de gobierno del PD: Romano Prodi, Enrico Letta y el propio Matteo Renzi. Precisamente, el brazo derecho del primer ministro, Luca Lotti (PD), ha manifestado: «Como padre me pregunto si es justo ironizar sobre lo que para mí es un sacramento. Como ciudadano me pregunto cómo pueden ser creíbles estos señores que están reduciendo la política a un teatrillo». Por su parte, el senador Stefano Esposito consideró que Grillo es el jefe de «una secta peligrosa», mientras el diputado Andrea Romano lo calificaba de «santón de una secta».

El golpe provocador de Grillo lo realizó en la primera actuación de su nueva gira por algunas ciudades italianas: «Grillo vs Grillo», que se ha iniciado con un interés muy por debajo de las expectativas, porque en el teatro de Turín de 1800 asientos solo se vendieron 800 billetes. Seguramente, Grillo pretendió, con un gesto de mal gusto, hacerse publicidad, para elevar el interés en su gira.