Tony Blair, junto a su domicilio en Downing Street. REUTERS

Blair prepara el terreno para intentar su tercera victoria electoral en 2005

En lo inmediato, el primer ministro insiste en que pagará de su bolsillo sus vacaciones en Egipto, para salir así al paso de las acusaciones lanzadas por la oposición

MARCELO JUSTO. SERVICIO ESPECIAL/
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LONDRES. El año 2005 viene cargado de retos para el primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, que todavía tiene que convencer a los británicos de las buenas intenciones de sus actos y de que él mismo ha pagado de su bolsillo los gastos de su estancia en la localidad turística egipcia donde celebrará el año nuevo con su familia.

El primer ministro tiene un año electoral por delante. Los analistas calculan que en abril Blair solicitará a la Reina que disuelva el Parlamento, paso previo a los comicios que deberán realizarse en las cinco semanas siguientes.

El resultado de estas elecciones, sin embargo, no es un enigma que quite el sueño al primer ministro. Todo el mundo espera una tercera victoria consecutiva del laborismo. La pregunta del millón es qué tipo de mayoría parlamentaria obtendrá Blair.

En el actual Parlamento, el «nuevo laborismo» cuenta con mayoría absoluta. Según Bob Worcester, director de la empresa de encuestas públicas Mori, si nada drástico ocurre en el camino, Blair podrá mantener una holgada mayoría de 100 diputados. Con ese resultado, los analistas consideran que el primer ministro podría completar su tercer mandato consecutivo, tras lo que decidiría -al menos eso se insinúa- retirarse de la política. Pero los analistas también coinciden en que si su mayoría cae por debajo de los 100 escaños, la pugna política quedará abierta e imprevisible.

El factor iraquí

Con una economía sólida, el factor que puede inclinar la balanza en una u otra dirección es Irak. Si las elecciones de enero transcurren con relativa calma y la seguridad interior iraquí mejora, por poco que mejore, Blair podría justificar e incluso intentar capitalizar la invasión. El primer ministro se esforzaría así por mostrar resultados prácticos en términos de pacificación y democratización para su más polémica medida desde que asumió por primera vez el poder en mayo de 1997.

Pero si la situación no mejora en Irak y este país sigue sufriendo su trágica rutina, Blair correría el peligro de obtener sólo una frágil mayoría en la Cámara de los Comunes. Y en tal caso, el número dos del laborismo, el ministro de Economía, Gordon Brown, estará esperándole para pasarle factura política.

No son éstos los únicos eventos que esperan al primer ministro en 2005. El primero de enero Gran Bretaña asume la presidencia del G-8. En la reunión de ministros de Economía que mantendrá este club de las naciones más ricas del planeta, el Gobierno intentará que firmen una propuesta de eliminación de la deuda y duplicación de la ayuda a los países más pobres del Africa. En la segunda mitad del año, en la Presidencia semestral de la Unión Europea, los laboristas continuarán impulsando el mismo objetivo, vinculándolo con las negociaciones de Doha sobre comercio mundial.

Por el momento, en lo inmediato, el primer ministro está intentando torear las acusaciones de la oposición sobre sus controvertidas vacaciones. Ayer, Downing Street se vio obligado a aclarar que Blair ha pagado de su bolsillo su estancia familiar en el Mar Rojo egipcio.

En casos similares, la política oficial siempre ha sido rechazar -«por motivos de seguridad»- la confirmación de que el mandatario está de vacaciones, pero se ha decidido un cambio de rumbo a la vista de la polémica desatada después de que el pasado verano visitase con cargo al presupuesto público al primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, durante su descanso estival en el que se desplazó también a la villa que el cantante pop Cliff Richard tiene en el Caribe,

Los ingleses que, puritanos como son, hacen apuestas para casi todo, juegan por el momento sus fichas al número del primer ministro. Como explicó a ABC Steve Derkish de Ladbrokes, una de las más conocida agencias de apuestas británicas, «por el momento Tony Blair es mucho más favorito a seguir como primer ministro que Gordon Brown a terminar el año en Downing Street»