Berlusconi es ingresado en el hospital tras ser agredido en un tenso mitin

POR VERÓNICA BECERRIL, CORRESPONSAL I ROMA I ROMA
Actualizado:

El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, resultó ayer herido en Milán al término de un tenso mitin celebrado en la plaza del Duomo. Tras recibir un golpe en la cara con un objeto contundente, el mandatario fue trasladado en su coche oficial al hospital San Raffaele de la capital lombarda. Se le realizó un TAC y los médicos decidieron mantenerle durante 24 horas bajo observación como medida preventiva.

Berlusconi estuvo en todo momento consciente. Salió de urgencias con una bolsa de hielo en la boca y fue trasladado a una habitación del centro médico. Dijo encontrarse bien, aunque se le veía abatido.

«Conservo el ojo de milagro»

Los daños que sufrió, según el diagnóstico de los médicos, fueron una pérdida copiosa de sangre, una lesión lacero-contusa interna y externa en el labio superior, rotura de los dos incisivos y fractura en el tabique nasal. «Todo ha sido un milagro, porque un centímetro más arriba y habría perdido el ojo», le confesaba al director de informativos del canal de televisión Rete Quattro, Emilio Fede.

La agresión se produjo pasadas las cinco y media de la tarde, cuando Berlusconi bajó del estrado a saludar a la gente, tras el mitin. La Policía detuvo al agresor, que le dio un golpe con, al parecer, una reproducción de la catedral de Milán. Según fuentes policiales, se trata de Massimo Tartaglia, un hombre de 42 años sin antecedentes penales y al que se le había retirado el carné de conducir. La Policía descarta que Tartaglia tenga vínculos con algún grupo extremista organizado. El agresor se encuentra en tratamiento psiquiátrico desde hace diez años.

La jornada de ayer tenía que haber sido un día de fiesta para Berlusconi, quien se encontraba en Milán en plena campaña de inscripción de nuevos seguidores de su partido, el Pueblo de la Libertad.

Paolo Bonaiuti, el portavoz de Berlusconi, dijo que los médicos habían preferido tenerle en observación durante 24 horas, y que el jefe del Gobierno había expresado su preocupación «por el clima de tensión» generado tras las manifestaciones de la semana pasada contra el gobierno.

De hecho durante su discurso, Berlusconi atacó a un grupo de jóvenes que le estaban abucheando. «Nosotros no haremos algo así, porque vosotros transformáis Italia en una plaza que grita, que insulta y condena. Vergüenza, vergüenza, vergüenza». Media hora después de estas palabras, Berlusconi sufría la agresión por parte de Tartaglia . «Estaba a mi lado con la mirada perdida», comentó un testigo, confirmando de este modo que el agresor, que no tiene antecedentes penales, tenía problemas mentales.

La psicóloga de Tartaglia estuvo durante el interrogatorio al que fue sometido. Según la Policía,Tartaglia no actuó de forma premeditada. Después del registro de su casa, en Milán, salió a la luz que no pertenecía a ningún movimiento político y que trabajaba como diseñador gráfico. Éste era el temor principal, ya que desde hace varias semanas en Italia se vive un clima de tensión entre Gobierno y los ciudadanos contrarios a Berlusconi. El pasado fin de semana hubo una marcha masiva pidiendo su dimisión.