Las «barbies» de Washington

Ante la bacanal de consumo que se nos viene encima y la sobredosis acumulativa y aburrida de colonias, corbatas y demás regalos previsibles, hay una pequeña empresa en California -Talking Presidents

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Ante la bacanal de consumo que se nos viene encima y la sobredosis acumulativa y aburrida de colonias, corbatas y demás regalos previsibles, hay una pequeña empresa en California -Talking Presidents- dispuesta a satisfacer a los compradores frustrados por la falta de originalidad. Su oferta, a 19,95 dólares o 13,63 euros la unidad, es una colección de muñecos con la imagen y las frases más inolvidables de los políticos en la cúpula del poder de Estados Unidos.

Esta especie de «barbies» para adultos fascinados con los últimos ocupantes de la Casa Blanca miden treinta centímetros, tienen un parecido aceptable y vienen con su correspondiente traje y corbata. Pero la gracia es que disponen de un disimulado botón en la espalda. Mecanismo que permite repetir a cada juguete bipartidista más de una docena de frases históricas aunque no siempre afortunadas. De esta manera, el muñeco de Ronald Reagan proclama aquello de «Mister Gorbachov, derribe este muro...» mientras que la figura de Bill Clinton insiste en que «nunca tuve relaciones sexuales con esa mujer, Miss Lewinsky».

Esta mitomanía de plástico, microchips y baterías incluidas empezó durante el otoño del 2002 cuando la empresa empezó a vender su modelo original del presidente George W, Bush, con frases famosas pero también algunos de sus notorios enredos verbales. La primera edición de 12.000 unidades se agotó de la noche a la mañana. Y con la llegada de las Navidades, ofertas con un especulador sobrecargo de más de diez veces su valor original circularon por la reventa de Internet.

Los promotores de este montaje, John Warnock y Jim Wessling, consideran que este año no van a tener problemas de suministro. Entre sus últimas novedades, además de dos Elvis diferentes, se encuentra el muñeco correspondiente a Donald Rumsfeld, el ex secretario de Defensa que viene dotado con un record de 28 frases. Capacidad extra necesaria para reflejar sus legendarias ruedas de Prensa en el Pentágono y sus alardes de lógica coercitiva.

Hay otros modelos mudos pero que no por ello dejan de resultar menos elocuentes. Dos corresponden a George W. Bush. Uno vestido de «Top Gun» y que conmemora cuando el presidente aterrizó en la cubierta del portaaviones «USS Abraham Lincoln» para escenificar el triunfo inicial en la guerra de Irak. El otro incluye como accesorio el famoso pavo -que en realidad resultó ser de plástico- exhibido durante su «visita sorpresa» a Bagdad de noviembre del 2003. Por cierto, todos estos muñecos están fabricados en China y no están recomendados para menores de tres años.

POR PEDRO RODRÍGUEZ

REUTERS

Algunos de los muñecos con la imagen de conocidos políticos de EE.UU.