Barak propone pagar a los colonos para que abandonen Cisjordania

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, anunció ayer que, en su calidad de jefe del Partido Laborista, propondrá al Gobierno un proyecto de ley que permita dar a los colonos «compensaciones

LAURA L. CARO. CORRESPONSAL JERUSALÉN.
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El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, anunció ayer que, en su calidad de jefe del Partido Laborista, propondrá al Gobierno un proyecto de ley que permita dar a los colonos «compensaciones financieras» a cambio de que voluntariamente abandonen sus casas en la Cisjordania ocupada, siempre que estén situadas al este del muro de hormigón.

Barak planteaba ante el Consejo de Ministros reunido ayer en Jerusalén esta iniciativa -ya esbozada en marzo de 2006 por la organización de extrema izquierda «Bayit Echad» (Un hogar)-, en el marco de la evacuación de asentamientos que el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abbás, deberán abordar antes o después como parte de las negociaciones de paz relanzadas en Anápolis. Un proceso, en todo caso, ajeno a la franja de Gaza, dominada desde junio por Hamás, donde en su otra condición -la de titular de Defensa-, Ehud Barak comunicó ayer al gabinete que ha autorizado a las Fuerzas Armadas intensificar sus ataques para dar caza a los islamistas que lanzan a territorio hebreo los cohetes Kassam. Y que esta vez el permiso incluirá bombardear las estructuras y cuarteles militares del Movimiento, incluso si se trata de edificios habitados.

La aprobación del incremento de las operaciones en Gaza hacía cundir ayer el temor al inicio de la intervención a gran escala en la franja con la que Barak viene amenazando hace tiempo y que se entiende tiene «luz verde» una vez concluida la cumbre celebrada en Estados Unidos.

Fuertes presiones

Sólo en la última semana, 22 milicianos de Hamás han muerto por fuego israelí y la presión en el territorio a través del corte de suministros se ha multiplicado con brutales reducciones en el abastecimiento de combustibles, que en el caso de la gasolina han llegado al 83 por ciento. Los cortes eléctricos que el Gobierno planeaba endurecer ayer, permanecen de momento en suspenso por orden del Tribunal Supremo.

Más allá del uso de la fuerza, el antecesor de Barak en la Cartera de Defensa, Amir Peretz, irrumpía ayer en el debate sobre la guerra encubierta que mantienen Israel y Hamás proponiendo el camino del acuerdo con los islamistas «para acabar con los cohetes Kassam. Hablar nunca es inapropiado -decía Peretz con el apoyo del ex director del Consejo de Seguridad Nacional de Israel, general Giora Eiland-; si los hombres de Hamás me dicen que mañana puedo verles en la frontera a sólo unos minutos de Sderot, iría hasta allí para reunirme con ellos».

La oferta de Barak a los colonos recabó ayer el rechazo del Consejo de Comunidades Judías de Judea, Samaria y Gaza, que tacharon tal idea de «soborno». «No entiende que los residentes de Judea y Samaria (Cisjordania) no venderán sus principios ni su devoción a Israel por lucro», reprocharon, contra un plan que los asesores del ministro saludaban ayer como «una revolución que permitiría evacuar Cisjordania si se firma un tratado de paz con los palestinos».