¿Banderas Made in China para la campaña de Trump 2020?

Mientras el presidente promueve el consumo nacional, un empresario chino asegura que está fabricando las enseñas para su reelección

WashingtonActualizado:

Hace tan solo unos días se abrazó a una de ellas, un gesto de amor al país que preside y al que dice guiar hacia los días de grandeza que sus votantes parecen añorar. Un camino que implica traer de vuelta a casa a empresas que la globalización se llevó a otros países con mano de obra más barata y la promoción del consumo de productos Made in America. Pero, ¿qué pasaría si esa bandera a la que Donald Trump se abrazó hace unos días fuera Made in China?

Dice un conocido viñetista que todas las banderas están hechas en China, y Li Jiang, empresario chino de la provincia de Zhejiang, parece confirmarlo. Al menos asegura que en su fábrica se tejen al día alrededor de cien mil, y que tiene clientes en todo el mundo, incluido Estados Unidos y sus 50 estados. En una entrevista con la NPR, la radio pública estadounidense, este empresario, que fabricó banderas tanto para las campañas de Trump como de Hillary Clinton en 2016, afirmó que ellos supieron antes que nadie que el actual presidente ganaría, porque los encargos de la campaña del magnate eran superiores a los de la candidata demócrata. El equipo de campaña del ahora presidente presumió siempre de que sus productos de mercadotecnia estaban fabricados al 100% en el país.

En pleno apogeo de la batalla por los aranceles declarada por Trump, Jiang parece poco preocupado por las consecuencias que pueda tener para su negocio si la escalada deriva en una guerra comercial. "No estamos preocupados porque, en primer lugar, tenemos una gran ventaja en cuanto al precio sobre nuestros competidores. Y nuestros clientes son muy inteligentes. Siempre acudirán al sitio más barato. Si China es barata, van a China. Si América es barata, van a América", explicó el empresario. Y aunque en Estados Unidos hay también precariedad y campañas en marcha como "Fight for 15", para pelear por un salario mínimo de 15 dólares la hora en puestos de baja cualificación, difícilmente sería posible concebir sueldos y horarios como los que sostienen muchas de las fábricas textiles en China.

Estados Unidos contó con una potente industria textil el siglo pasado, pero gran parte de la producción se trasladó precisamente a Asia, especialmente a partir de los años 90. De momento no consta que entre los productos de importación china a los que el Gobierno estadounidense ha subido las tarifas estén las banderas. De hecho, Li Jiang asegura que ya están trabajando en las de la campaña de reelección de Trump para 2020. "Parece que hay otra campaña en marcha en 2020, ¿no?", preguntó a los locutores. Quizá para compensar, el empresario aseguró conducir un coche norteamericano, aunque en realidad se trata de una marca alemana fabricada en Estados Unidos, que además ha amenazado con llevarse a otro sitio la producción si Trump sube los aranceles a los coches de importación europea. Todo un lío que puede acabar convirtiendo las banderas en un producto de lujo al alcance de pocos bolsillos.