En el interior del avión tupolev siniestrado, se produjo una explosión

Un avión ruso con 76 personas a bordo cae sobre el Mar Negro tras explotar en el aire

MOSCÚ. Agencias
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Al menos 76 personas, en su mayoría israelíes, murieron este jueves al estrellarse un avión ruso en el Mar Negro en circunstancias misteriosas, siendo evocadas las hipótesis de que fue blanco de un disparo accidental de un misil ucranio o de un acto terrorista. 

Un responsable de la Flota rusa del Mar Negro, Igor Laritchev, afirmó a la AFP desde Sepastopol que la causa de la explosión en vuelo del avión, un Tupolev 154, fue el disparo accidental de un misil ucranio, pero luego, el ministro ucranio de Defensa, Olexander Kozmuk lo desmintió formalmente. 

"Es posible que se trate de un trágico accidente y no de un acto de terrorismo", declaró en Washington un responsable norteamericano que pidió el anonimato, añadiendo que "por el momento, pensamos que fue derribado por los ucranios". 

Las autoridades rusas e israelíes evocaron la hipótesis de un acto terrorista, debido a una explosión ocurrida a bordo del aparato, antes de que se estrellara. 

Los servicios de rescate recuperaron seis cuerpos, mientras una decena flotaba en la superficie. Depués de varias horas de búsqueda, no fue rescatado ningún sobreviviente. 

"No puedo creerlo, pero un misil ucranio derribó ese avión", declaró Laritchev a la AFP. 

"Disparos de misiles de un alcance de 400 km estaban efectuándose en el marco de ejercicios antiaéreos en la región de Feodocia, en Crimea (sur de Ucrania)", añadió el vocero. 

El ministro ucranio descartó totalmente la posibilidad de un disparo accidente durante esas maniobras en las que participaba la Flota rusa. 

"Todos los misiles utilizados durante las maniobras (. . . ) tenían mecanismos de autodestrucción" en el caso de pérdida del control, afirmó.

A raíz del accidente, las autoridades israelíes, que no descartaron un acto terrorista, suspendieron todos los vuelos que debían partir del aeropuerto internacional de Tel Aviv. Finalmente al caer la noche, el aeropuerto fue reabierto. 

"No se descarta la versión de un acto terrorista", declaró el presidente ruso Vladimir Putin. 

Las circunstancias del accidente "hacen pensar que se trata de un acto terrorista", apuntó el jefe de la aviación civil rusa. 

Esta catátrofe se produce en momentos en que Rusia ha dado un apoyo sin precedentes a Estados Unidos en el caso de represalias contra Afganistán, luego de los atentados del 11 de septiembre, que Washington atribuye al fundamentalista de origen saudita, Osama Bin Laden. 

El aparato ruso de la compañía Sibir, cumplía el trayecto entre Tel Aviv y Novossibirsk (Siberia). 

"A las 13H45 locales (09H45 GMT) el avión desapareció de las pantallas radar", declaró a la AFP un portavoz del ministerio ruso de Situaciones de Emergencia. 

El aparato transportaba entre 76 y 78 personas, entre ellas dos niños, según sus fuentes. 

"Ninguna señal de auxilio" sobre algún problema en el avión ruso "llegó a la torre de control israelí hasta que abandonó el espacio aéreo de Israel, en cercanías de Chipre", indicó el director de los aeropuertos de Israel, el general de reserva Gaby Ofir. 

La compañía de aviación Sibir, basándose en una lista de pasajeros, afirmó que 15 eran de nacionalidad rusa y 51 de nacionalidad israelí, mientras que los 12 miembros de la tripulación eran rusos. 

Los pasajeros israelíes eran inmigrantes llegado recientemente de Rusia. 

El avión ruso había despegado de Tel Aviv a las 09H58 locales (07H58 GMT). Se estrelló en el Mar Negro a unos 180 km de las costas de la estación  balnearia de Sotchi. 

Una explosión se produjo a bordo del avión antes de que se estrellara, declaró el piloto de una compañía armenia que vio cómo caía el Tupolev 154 al mar, indicó el ministerio ruso de Situaciones de Emergencia. 

El piloto estaba a bordo de otro avión, cuando vio al Tupolev 154, precisó esa cartera a la AFP. 

El accidente se produjo cuando el aparato estaba a unos 9. 000 metros de altura y volaba a una velocidad de 850 km/h. 

Helicópteros y barcos fueron enviados al lugar de la catástrofe. 

El 3 de julio pasado, un Tupolev 154 se estrelló cerca de Irkutsk (Siberia), causando la muerte a las 145 personas que iban a bordo, debido a un error de pilotaje.