El cuerpo del magnate fue encontrado muerto en su celda el pasado día 12 de agosto
El cuerpo del magnate fue encontrado muerto en su celda el pasado día 12 de agosto - Reuters

La autopsia de Jeffrey Epstein revela que tenía varios huesos rotos en el cuello

Las heridas son compatibles tanto con alguien que se ha ahorcado como con alguien que ha sido estrangulado

Reuters / EP
WashingtonActualizado:

La autopsia realizada al magnate Jeffrey Epstein, imputado por explotación sexual y que aparentemente se suicidó en una prisión federal el sábado, ha revelado que contaba con varios huesos rotos en el cuello, según ha informado este miércoles el diario «The Washington Post».

Ese tipo de fracturas las pueden sufrir personas que se ahorcan, según ha señalado el diario, citando a fuentes que no han sido identificadas y que están familiarizadas con los resultados de la autopsia. Sin embargo, según el «Washington Post», ese tipo de fracturas también las pueden sufrir personas que han sido estranguladas.

Epstein, de 66 años, fue hallado «inconsciente» en torno a las 6.30 de la mañana del sábado en su celda de la Unidad de Alojamiento Especial del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan. Según la Oficina Federal de Prisiones, «recibió ayuda de emergencia y fue trasladado en ambulancia a un hospital para recibir tratamiento, donde se le declaró difunto».

El multimillonario ya tuvo que ser atendido el 25 de julio después de ser hallado semi inconsciente y con marcas en el cuello, también dentro de su celda.

El caso de Epstein adquirió especial notoriedad por su relación con la élite política de Estados Unidos, desde el matrimonio Clinton al actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump. El presidente de Estados Unidos reconoció que sabía quién era Epstein, residente de Palm Beach, donde Trump tiene un campo de golf. «Tuve una pelea con él hace un tiempo. No soy precisamente un fan», declaró Trump el mes pasado.

Antecedentes: 13 meses de prisión

Epstein fue imputado por tráfico sexual de menores y conspiración tras la aparición de nuevos testimonios que le situaban como cabecilla de una «vasta red» de explotación de menores desde sus mansiones en Manhattan y Florida entre 2002 y 2005.

Anteriormente había estado bajo investigación por parte de las autoridades federales y locales por delitos sexuales contra niñas menores de edad, en un caso que provocó la dimisión el mes pasado del secretario de Trabajo de Estados Unidos, Alex Acosta. Acosta se apartó de su cargo tras darse a conocer que, durante su etapa como fiscal en Florida, alcanzó un acuerdo secreto para reducir una sentencia contra Epstein.

La bancada demócrata en el Congreso, comenzando por la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, reprochó a Acosta su participación «en un acuerdo poco razonable, que impidió que se hiciera justicia para sus jóvenes víctimas».

El acuerdo fue alcanzado en 2008 y permitió a Epstein tras declararse culpable a cambio de una condena de 13 meses de prisión por fomentar la prostitución, que cumplió en forma de trabajos comunitarios desde su oficina. Acosta mantuvo que, de no haber alcanzado este acuerdo, Epstein muy probablemente habría acabado en libertad.

El caso permaneció enterrado hasta que el «Miami Herald» publicó en noviembre del año pasado un artículo que detalló el pacto alcanzado entre Epstein y la Fiscalía. Junto a la aparición de los nuevos testigos, el multimillonario fue finalmente detenido e imputado.