Soldados israelíes junto a un carro de combate en los Altos del Golán, en la frontera entre Israel y Siria
Soldados israelíes junto a un carro de combate en los Altos del Golán, en la frontera entre Israel y Siria - EFE

Los ataques de Israel en Siria y Líbano elevan la tensión en Oriente Próximo

Israel segura que estaban preparando varias operaciones para atentar en el país

Mikel Ayestaran
Corresponsal en JerusalénActualizado:

Hasán Nasralá denunció «la primera agresión israelí en Líbano desde el 14 de agosto de 2006». El líder de Hizbolá se dirigió a la nación en una jornada marcada por el ataque nocturno de la aviación israelí al sur de Damasco, en el que murieron al menos tres miembros de Hizbolá, y la caída de dos drones israelíes en Dahiyé, bastión del partido milicia chií al sur de Beirut. Nasralá calificó los movimientos del enemigo como «muy, muy peligrosos» y anunció que su grupo atacará «a cualquier dron israelí que viole el espacio aéreo de Líbano», situación que se produce de manera asidua como denuncian los libaneses una y otra vez ante la ONU. El clérigo advirtió además a los residentes del norte de Israel de que «no descansen» porque «si Israel mata a alguno de nuestros miembros en Siria, responderemos en Líbano, no en las granjas de Sheba, y le decimos al Ejército israelí que está en la frontera que tenga cuidado».

Al contrario de lo que suele ser habitual en este tipo de acciones, el Ejército de Israel informó a primera hora de su operación al sur de Damasco e incluso difundió vídeos sobre el objetivo alcanzado. Su portavoz, Jonathan Conricus, aseguró que las Fuerzas al Quds, brazo de operaciones en el exterior de la Guardia Revolucionaria iraní, disponían de «cuatro operativos y múltiples drones» cargados «con kilogramos de explosivos» que pretendían «lanzar de manera simultánea contra varios objetivos en el norte de Israel». Los israelíes detallaron que el equipamiento fue enviado desde Irán a Damasco y que decidieron golpear porque «en base a la inteligencia, su ataque era inminente». Las fuerzas israelíes decretaron el «estado de alta alerta» ante la posible respuesta y aseguraron disponer de «los planes ofensivos necesarios para tomar represalias si fuera necesario». El primer ministro, Benjamín Netanyahu, declaró que «nuestras fuerzas operan en todos los sectores contra la agresión iraní. Si alguien se levanta para matarte, mátalo primero».

Dron suicida

En su discurso, Nasralá rebatió la versión israelí y afirmó que Israel no bombardeó posiciones de la Fuerza Quds, sino a una casa ocupada por milicianos de Hizbolá, una milicia que combate junto a las fuerzas aliadas al presidente sirio, Bashar Al Assad. A las pocas horas de hacerse pública esta operación en Siria, comenzaron a llegar las primeras imágenes de Beirut, pero en este caso los israelíes mantuvieron su política habitual de no hacer comentarios sobre operaciones en los países vecinos. «Dos drones pertenecientes al enemigo israelí han violado el espacio aéreo libanés. El primero cayó y el segundo explotó en el aire provocando daños materiales», informó el Ejército libanés en un comunicado. Hizbolá matizó esta información y dijo que el segundo aparato, cargado de explosivos, alcanzó y provocó daños materiales en su centro de prensa.

Nasralá detalló que «el primer dron era de reconocimiento, no llevaba explosivos y buscaba transmitir imágenes precisas de un objetivo concreto. Varios jóvenes comenzaron a lanzar piedras contra el dron y una de ellas impactó contra el aparato. No está claro si fue derribado por la piedra o por un fallo técnico». El segundo era un «dron suicida», según el secretario general del partido chií, que en 2006 mantuvo una guerra de un mes contra los israelíes. El enfrentamiento se saldó con 1.200 muertos en Líbano, civiles en su mayoría, y 158 fallecidos en Israel, militares en su mayoría.

En tan solo una semana Israel ha atacado objetivos vinculados con Irán en Bagdad, Beirut y Damasco, aunque solo ha admitido de forma oficial esta última operación. En el caso de Irak, las milicias chiíes que se crearon para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI) están en el punto de mira del Estado judío.