EFE

El ataque sonoro a la embajada de EE.UU. en La Habana pudo ser causado por un grillo

En total, 21 personas fueron tratadas por los médicos, que no encontraron ninguna explicación aparente a las dolencias

WashingtonActualizado:

El misterioso ataque sonoro que provocó una crisis entre Cuba y EE.UU. podría haber sido obra de un grillo. Después de analizar detalladamente las grabaciones de unos sonidos que obligaron a evacuar a parte del personal diplomático norteamericano de La Habana en 2016 y 2017, un grupo de científicos cree ahora que el responsable podría haber sido el grillo de cola corta de las Indias, cuyo nombre científico es anurogryllus celerinictus.

El personal diplomático de EE.UU. en La Habana se quejó a finales de 2016 de que una serie de chillidos extraños les provocaba náuseas y vómitos. En total, 21 personas fueron tratadas por los médicos, que no encontraron ninguna explicación aparente a las dolencias. Las agencias de inteligencia de EE.UU. investigaron posteriormente el caso y llegaron a creer que eran ataques sonoros tras los que podría haber estado Rusia, según revelaron varios medios norteamericanos.

El 4 de enero, los científicos Fernando Montealegre-Zapata, de la universidad británica de Lincoln, y Alexander Stubbs de la Universidad de California en Berkeley, publicaron las conclusiones de un análisis sobre las grabaciones que obtuvieron de la agencia AP: «Las grabaciones presentan una caída de frecuencia en pulsaciones individuales, algo característico de la producción de sonido de los grillos».

Lo atípico del sonido podría deberse a que los grillos suelen tener su hábitat en exteriores. Dentro de la embajada el eco alteraría su estridulación hasta hacerla irreconocible para quienes se quejaron de sus efectos adversos.

El estudio de los dos investigadores no ha sido contrastado todavía por otros científicos. En sus conclusiones los autores elucubran sobre qué podría haber causado los síntomas del personal diplomático: o bien padecieron paralelamente algún ataque aún no identificado o bien mostraron una reacción psicosomática contagiada psicológicamente.