El cadáver del atacante yace en el suelo tras ser abatido por la policía ante una comisaría de París
El cadáver del atacante yace en el suelo tras ser abatido por la policía ante una comisaría de París - EFE

El atacante a una comisaría en París era refugiado en Alemania

El presunto terrorista abatido el jueves vivió «en un albergue para refugiados» en Recklinghausen

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

La policía alemana, a petición de la francesa, realizó anoche varios registros relacionados con el hombre que fue abatido el jueves, tras intentar atacar una comisaría en París al grito de Alá Akbar (Alá es el más grande). Las pruebas halladas hasta el momento indican que el presunto terrorista vivió «en un albergue para refugiados» en Recklinghausen, Renania del Norte-Westfalia, y el objetivo de los registros es desvelar posibles conexiones con otros refugiados dispuestos también a atentar en Europa.

No se encontró «ningún indicio de otros posibles ataques», ha tranquilizado un portavoz policial que, por otra parte, no ha indicado si el hombre ya había solicitado oficialmente asilo en Alemania. Varios medios alemanes informan que sí era solicitante de asilo.

El pasado jueves, día del primer aniversario de los atentados contra la revista Charlie Hebdo, este hombre se presentó en una comisaría de un barrio popular del norte de París, con un cuchillo en mano y un cinturón de explosivos, que luego se supo era falso. El hombre, que no respondió a las órdenes de la policía de detenerse, fue abatido. Entre sus objetos personales fue hallado un papel escrito en árabe en el que declaraba su lealtad a Abú Bakr al Bagdadi, el jefe del grupo yihadista Estado Islámico y explicaba su acto como una venganza por los «ataques a Siria». También se encontró en uno de sus bolsillos una tarjeta para teléfono móvil de una compañía alemana.

Cuatro de los aviones Tornado alemanes desplazados a Turquía han comenzado esta semana a apoyar a la coalición internacional en los bombardeos en Siria y las fuerzas de seguridad alemanas se encuentran en situación de alerta terrorista.

Las agresiones sexuales a mujeres alemanas que tuvieron lugar en Nochevieja, además, han volcado a la opinión pública contra la apertura en la política de asilo, de modo que la presencia de presuntos terroristas en los albergues de refugiados añade leña a las exigencias de grupos anti extranjeros y anti musulmanes.