Buenos Aires retiró en 2014 una estatua de Colón por motivos semejantes
Buenos Aires retiró en 2014 una estatua de Colón por motivos semejantes - EFE

Los Ángeles liquida el Día de Colón

Por iniciativa de un concejal, perteneciente a la tribu Wyandotte pasará a llamarse «Día de los Pueblos Indígenas»

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El ayuntamiento de los Ángeles, segunda ciudad de Estados Unidos, decidió el pasado miércoles, por catorce votos contra uno, que el Día de Colón, Columbus Day, pase a marcarse en el calendario como Día de los Pueblos Indígenas. Aunque no es la primera ciudad americana que dedica el 12 de octubre a la memoria de los indios (así sucede también en Seattle, Mineapolis, Denver o en la cultivada Berkeley), sí que es el municipio más grande en hacerlo hasta ahora.

La decisión llega tras más de dos años de batalla política en el consistorio californiano y muchos más de controversia moral e intelectual relativa a la memoria histórica y al sufrimiento de los pueblos indígenas durante la colonización.

Mitch O’Farrell, miembro de la tribu Wyandotte, fue el concejal que llevó la propuesta al pleno del ayuntamiento: «Las atrocidades cometidas por Colón y sus hombres no son nada que se deba celebrar», declaró O’Farrell a "Los Angeles Times". «Colón retornó a América tres veces más y repitió un proceso sitemático y violento de dominación, esclavitud y sometimiento de los pueblos indígenas», explica en su web.

La única oposición rotunda a la medida la protagonizó el concejal Joe Buscaino, representante de la comunidad italoamericana en la ciudad. Su propuesta consistía en bautizar el Día de Colón como Día de la Herencia de los Inmigrantes, y que el Día de los Indígenas pasara a celebrarse en otra fecha. «Eso sería injusto», terció Chrissie Castro, miembro de la Comisión de Indios Americanos del Condado de Los Angeles.

El Día de Colón es fiesta federal en todo el país desde 1937. A partir de ahora, conservará su estatus de fiesta federal pero ya no para conmemorar la llegada de Colón al continente si no «la memoria de los pueblos indígenas, aborígenes y nativos». Un gesto lleno de simbolismo que sus defensores no dudan en comparar con la retirada de estatuas de militares esclavistas que tanto revuelo están causando en EE.UU. las últimas semanas.