El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el despacho oval - Reuters | Vídeo: ATLAS

El gabinete de Trump barajó la posibilidad de apartar al presidente del poder, según un alto funcionario

Un alto funcionario del Gobierno que pidió permanecer en el anonimato publicó un duro artículo contra el presidente en el periódico estadounidense, provocando la reacción airada del mandatario en las redes sociales

WashingtonActualizado:

Un «alto cargo» del Gobierno de Estados Unidos ha publicado de forma anónima un artículo de opinión en «The New York Times» en el que revela una «resistencia» dentro de la Administración para frenar los impulsos del presidente Donald Trump. El diario ha explicado que mantiene el anonimato del autor porque se trata de «un funcionario de alto rango en el gobierno» cuyo empleo «estaría en riesgo por divulgar esta información».

Este artículo asegura que el presidente Trump se está enfrentando a «una prueba a su presidencia como la que ningún líder estadounidense moderno ha enfrentado». «No se trata solamente del alcance que puede tener la investigación del fiscal especial. O de que el país esté amargamente dividido respecto del liderazgo de Trump. Ni siquiera de que su partido pueda perder la Cámara de Representantes ante una oposición empeñada en derrocarlo», apunta. «El dilema —que él no entiende por completo— es que muchos de los funcionarios de alto rango en su propio gobierno trabajan diligentemente desde adentro para frustrar partes de su agenda y sus peores inclinaciones. Yo sé que es así. Yo soy uno de ellos».

[Lea el artículo íntegro de «The New York Times»]

Este alto cargo explica que esta resistencia que ellos ejercen no es una «resistencia» de izquierdas. Es más, sostiene que desean el éxito de su administración y celebran algunos de los logros conseguidos para el país, al que consideran hoy «más seguro y más próspero» que antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca.

¿Entonces dónde está el problema? Según este columnista anónimo, «la raíz del problema es la amoralidad del presidente». «Cualquier persona que trabaje con él sabe que no está anclado a ningún principio básico discernible que guíe su toma de decisiones». Esta es la razón por la que, dice, «muchos funcionarios designados por Trump nos hemos comprometido a hacer lo que esté a nuestro alcance para preservar nuestras instituciones democráticas» y al mismo tiempo «frustrar sus impulsos más erróneos hasta que deje el cargo».

El alto cargo afirma que dentro del gabinete de Trump se llegó a debatir la idea de apartar al presidente del poder mediante la activación de la XXV enmienda de la Constitución, reservada para cuando un jefe de Estado es «incapaz» de desempeñar el trabajo. «Pero nadie quería precipitar una crisis constitucional. Así que haremos lo que podamos para orientar el Gobierno en la dirección correcta hasta que -de una u otra forma- se acabe»

«Prefiere a los dictadores»

Para este columnista, Donald Trump ha conseguido cosas muy valiosas para Estados Unidos, como una desregulación efectiva, una reforma fiscal histórica y un Ejército fortalecido. Sin embargo, trabajan a diario para frenar algunos tics del presidente, al que define como «impetuoso, conflictivo, mezquino e ineficaz».

«Las reuniones con él se descarrilan y se salen del tema –sigue el artículo–, él se involucra en diatribas repetitivas y su impulsividad deriva en decisiones a medias, mal informadas y en ocasiones imprudentes, de las que posteriormente se tiene que retractar».

El artículo concluye con una crítica a su política exterior y un elogio al senador John McCain, fallecido recientemente. «Trump exhibe una preferencia por los autócratas y dictadores, como el presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un, y muestra muy poco aprecio por los lazos que nos unen con naciones aliadas que piensan como nosotros», asegura. «El senador McCain ya no está con nosotros, pero siempre contaremos con su ejemplo (...). Trump puede temer a los hombres honorables, pero nosotros debemos venerarlos».