EE.UU. infiltra a varios «topos» saudíes en Al Qaida para frustrar sus planes en Yemen
Soldados inspeccionan el maletero de un coche, tras un ataque de Al Qaida en el sur de Yemen el lunes - efe

EE.UU. infiltra a varios «topos» saudíes en Al Qaida para frustrar sus planes en Yemen

Entre cinco y ocho agentes vigilarían desde dentro la rama de la red terrorista que más protagonismo ha tomado tras la muerte de Bin Laden, según publican varios medios estadounidenses

corresponsal en washington Actualizado:

El agente saudí que, en colaboración con la CIA, alertó del plan de utilizar un calconzillo-bomba en un avión con destino a Estados Unidos y él mismo se hizo con el artefacto al presentarse como voluntario para el atentado suicida, podría no ser la única persona infiltrada en Al Qaida en la Península Arábiga. Informaciones en medios estadounidenses señalan que los servicios secretos de Arabia Saudí y Yemen podrían tener entre cinco y ocho agentes emplazados en la rama de Al Qaida que ha tomado el mayor protagonismo tras la muerte de Bin Laden.

El mismo «topo» habría ayudado a desbatar un atentado previo en 2010

Eso explicaría el éxito que están teniendo las operaciones antiterroristas de EE.UU. en sus ataques con drones contra la organización en Yemen. Al parecer, el seguimiento del plan del nuevo intento de atentado aportó información que permitió el ataque el domingo contra el jefe de operaciones de Al Qaida en la Península Arábiga. El mismo «topo», u otros de los posibles agentes infiltrados, habría ayudado a desbatar un atentado previo en 2010, cuando se camuflaron explosivos en cartuchos de tinta para ser llevados en un avión de cargo con destino a Chicago, según apunta «The Washington Post».

Oficialmente, en Washington apenas se han confirmado detalles de la operación, dado que eso llevaría a poner en peligro los canales de la infiltración. La noticia del desbaratamiento del plan fue confirmada solo cuando la Administración Obama no pudo retener más a varios medios de que publicaran informaciones que habían obtenido. Hubo tiempo, de todos modos, para que el agente que se había llevado el artefacto pasando por el terrorista suicida que lo iba a utilizar estuviera ya seguro en Arabia Saudí y su familia también recibiera protección, para evitar represalias.

EE.UU. teme que la sofisticada bomba, dificil de detectar en aeropuertos pues no contiene elementos metálicos, tenga varias réplicas. El artefacto mejora otro similar que falló en explotar en 2009 cuando el terrorista intentaba accionarla en un avión que iba a Detroit.