El huracán «Gustav» causó pérdidas de más de 3.000 millones de dólares, según Fidel Castro
El huracán «Gustav» causó pérdidas de más de 3.000 millones de dólares, según Fidel Castro

Los afectados piden a los presidentes que permitan la ayuda humanitaria

AFP | LA HABANA
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Disidentes cubanos pidieron este jueves a los presidentes George Bush y Raúl Castro que permitan a los emigrados que viven en Estados Unidos enviar ayuda humanitaria a sus familiares, damnificados por el huracán Gustav.

Los afectados "necesitan que se dejen a un lado los odios y los resentimientos, así como se despolitice la situación existente para convertirla en lo que en realidad es un problema humanitario de todos los cubanos", dicen Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca, en una carta abierta dirigida a Raúl Castro.

«El gobierno cubano no ha dejado entrar la ayuda»

A nombre de la opositora Agenda para la Transición, añaden que "no es un secreto para nadie, que la posición intransigente del gobierno cubano con respecto a la asistencia humanitaria (. . . ) ha privado al pueblo del beneficio de dicha ayuda". A Bush, le piden en otra misiva, "que al menos, por espacio de dos meses, levante las restricciones del embargo que atañen a las relaciones entre los cubanos exiliados y los que viven en la isla, referidas a remesas, paquetes y viajes".

En 2004, Bush limitó el monto de las remesas y bultos que mandan los emigrados a Cuba, así como también restringió los viajes a la isla a uno cada tres años para visitar padres, hijos, hermanos o cónyuges. Los disidentes expresan su "satisfacción" porque Cuba aceptó ayuda material rusa, de la cual ya llegaron dos aviones este jueves, de cuatro previstos. El diario oficial Granma informó que Colombia, Venezuela, China, Bolivia, Argentina, España, Brasil, México, Guatemala, Islas Caimán, Perú, Santa Lucía y Timor Leste, han ofrecido enviar ayuda.

A fines de 2001, tras el huracán Michelle, Washington ofreció ayuda humanitaria a La Habana, que la declinó y solicitó en contrapartida autorización para adquirir alimentos y medicinas en ese país, pese a las restricciones del embargo. La autorización fue otorgada por la administración Bush y Estados Unidos es aún uno de los principales suministradores de alimentos a Cuba. Gustav atravesó Cuba por el occidente el sábado causando grandes destrozos aunque ninguna víctima mortal. El líder Fidel Castro calculó que se necesitan entre 3.000 y 4.000 millones de dólares para recuperarse del golpe.