Adam Michnik: «Si significa que Obama da un giro radical a su política rusa, me inquieta»

Adam Michnik: «Si significa que Obama da un giro radical a su política rusa, me inquieta»

Michnik se define como «un auténtico rusófilo antisoviético». Conoce como pocos a su país, Polonia, y también como pocos a Rusia. Desde «Gazeta Wyborcza» se ha convertido en una genuina referencia

JOSÉ GRAU |MADRID
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Adam Michnik (Varsovia, 1946) es uno de los polacos mejor informados y más influyentes. De origen judío, Michnik es un brillante ensayista, historiador y periodista. Ayer habló de su país en la sede CaixaForum, en Madrid, y conversó con ABC.

-¿Qué le parece la decisión de Obama de no instalar el escudo antimisiles en Polonia?

-Si esa decisión sólo atañe al escudo, yo me la tomo con mucha tranquilidad. Otra cuestión es en qué medida significa un giro radical en la política de los Estados Unidos para con Rusia y la Europa del Este. Si fuera así, yo, me inquietaría. Porque en Rusia existe una tendencia preocupante por la recuperación de sus zonas de influencia. Vería con temor que los EE.UU. consintieran esa política.

-¿Qué pasos dará ahora el Gobierno polaco?

-Se lo tomará también con tranquilidad. Pero el presidente puede intentar aprovechar la medida como un elemento más de lucha interna.

-¿Qué nota le pone al trabajo del Gobierno, con Donald Tusk a la cabeza, y al del presidente, Lech Kaczynski?

-Desde hace dos años, en Polonia tenemos un Gobierno normal. Por el contrario, el presidente parece representante del partido de la oposición, el de su hermano gemelo, Jaroslaw Kaczynski. En algunas cuestiones concretas (Ucrania, Georgia, el antisemitismo) considero que el presidente tiene razón.

-¿Habría que condenar a Jaruzelski por declarar el estado de guerra en Polonia, en 1981?

-No. Su biografía es muy compleja. Jugó un papel importante en la transición (a partir de 1989). Nosotros no tuvimos un Tejero y nadie disparó en el Parlamento. Ése es el gran mérito de Jaruzelski.

-Hoy hace 70 años, la URSS invadió Polonia, fruto del pacto Hitler-Stalin. ¿Le parece aceptable la interpretación que hace Putin de aquella tragedia?

-A nosotros, los polacos, esta nueva actitud no nos convence, ni nos gusta, pero es un poco parecido al debate español sobre la Guerra Civil. Aznar, Felipe González y Santiago Carrillo la ven de forma diferente. Stalin fue un bandido de la misma calaña que Hitler. Para nosotros es completamente inaceptable cualquier intento de relativización de los crímenes de Stalin. En Rusia está renaciendo el pensamiento imperial, y eso es peligroso. La Rusia imperial es una Rusia antidemocrática y expansionista.

-«Katyn», la última película de Andrzej Wajda, trata de los crímenes soviéticos. ¿La ha visto?

-Sí, es sobrecogedora. Para mi generación, Katyn es todo un símbolo. Mucho más que Guernica para los republicanos. Al margen de su interés artístico, es una película que hace justicia a la historia.

-¿Mejoran las relaciones de polacos y alemanes?

-Sí. Si Putin empleara un lenguaje parecido al de Angela Merkel, tampoco tendríamos problemas con Rusia.

-¿Cómo ve el debate en España sobre su pasado reciente?

-Me preocupa la politización en torno a la Guerra Civil. Yo escribí que Jaroslaw Kaczynski era el Zapatero polaco. Esa vuelta al pasado. Esa retórica tan agresiva con los adversarios. Son parecidos, es inquietante. También creo que cometió un error hablando con los etarras.