Propaganda electoral del Likud, el partido de Benjamin Netanyahu, en Jerusalén
Propaganda electoral del Likud, el partido de Benjamin Netanyahu, en Jerusalén - EFE

Acusan a Israel de colocar dispositivos de escucha en Washington para espiar a Trump

El gobierno de Netanyahu niega frontalmente ser responsable de la operación y la Casa Blanca renuncia a tomar represalias

Corresponsal en Washington Actualizado: Guardar
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Las agencias de inteligencia de Estados Unidos han llegado a la conclusión de que una red de dispositivos para intervenir llamadas telefónicas hallados en las inmediaciones de la Casa Blanca y el Capitolio hace dos años fueron plantados por Israel, algo que el presidente se niega a admitir. Aunque Donald Trump era uno de los objetivos probables de esa red de espionaje, ya que se resiste a emplear teléfonos seguros, su gobierno no ha presentado una queja formal ante las autoridades de Israel. El propio primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu, ha negado frontalmente las acusaciones: «No son más que una burda mentira».

Lo cierto es que la inteligencia norteamericana, en colaboración con el Servicio Secreto, halló en 2017, repartidos por Washington, varios dispositivos marca Stingray que capturan la identidad de abonados móviles. Con ellos, alguien quería escuchar las conversaciones telefónicas de residentes en el eje que va del Capitolio a la Casa Blanca. Esto no se supo hasta que el 26 de marzo de 2018 el ministerio del Interior admitió en una carta enviada a un senador, Ron Wyden, que estaba analizando los dispositivos y que tenía poca información sobre ellos, ya que todos habían sido fabricados en EE.UU.

Entre enero y noviembre de 2017 el gobierno federal colocó sensores en Washington para hacer barridos en busca de capturadores de identidad de abonados móviles. Pronto halló interferencias preocupantes cerca de la Casa Blanca, tras lo cual identificó los dispositivos, cuyo número no ha revelado. El gobierno estadounidense abrió entonces una investigación en la que han participado el FBI, la CIA y otras agencias de inteligencia. Según la carta enviada por Interior al senador Wyden, los agentes «no fueron capaces de determinar de forma segura el origen, la utilidad o la finalidad de los dispositivos hallados».

Más de un año después la revista Politico ha revelado que las agencias de inteligencia de EE.UU. han llegado a la conclusión de que un aliado estrechísimo de Washington como es Israel plantó los dispositivos y los usó para espiar al presidente y a sus asistentes, aprovechando que Trump suele escapar del control del servicio secreto para hablar furtivamente con amigos y conocidos con un móvil convencional. No hay pruebas de que los espías llegaran a obtener ningún tipo de información relevante y clasificada. Sí que mantiene Politico, que cita como fuente a tres altos funcionarios que han salido del gobierno, que Trump fue debidamente informado y no tomó represalias.

Otros intentos

El uso por parte del presidente de teléfonos convencionales ha resultado ser un verdadero dolor de cabeza para las agencias de inteligencia y el Servicio Secreto norteamericano. En octubre de 2018 el diario The New York Times reveló que la inteligencia de China y de Rusia han intentado espiar al presidente interceptando la conexión de su teléfono a los postes de telefonía móvil de Washington, algo que el propio gobierno ha calificado de falso e imposible. «Es ridículo», dijo el propio Trump en Twitter. El hallazgo de esos dispositivos que ahora Politico atribuye a Israel demuestra que al menos una potencia o un grupo extranjero lo han intentado

El primer ministro israelí, que se encuentra en plena campaña electoral, respondió a las acusaciones en un comunicado en el que defendió que «existe un compromiso de hace muchos años y de hecho hay directivas internas del gobierno de Israel para no tomar parte en misiones de inteligencia contra EE.UU. Esa normativa interna se aplica de forma muy estricta y sin ninguna excepción». Las explicaciones parecen haberle bastado al presidente Trump, pues en una conversación con la prensa el jueves dijo: «No me lo creo. No creo que Israel nos estuviera espiando. De verdad lo encuentro muy difícil de creer».

Preguntada por ABC, la embajada israelí en EE.UU. mantiene a través de un portavoz que «las acusaciones no tienen sentido alguno porque Israel no espía a nadie dentro de EE.UU.».