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Las abejas que viven en el techo de Notre Dame sobrevivieron al incendio

Las tres colmenas situadas en el techo del primer piso se libraron del fuego

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El incendio de la catedral de Notre Dame fue un hecho que conmocionó a Francia y resto de países. El deterioro de una de las catedrales góticas más importantes del mundo ha provocado que muchas organizaciones y el propio estado francés se impliquen en la tarea de reconstruir Notre Dame. Las llamas derribaron la aguja emblemática que coronaba el templo y parte del techo.

Pero a pesar del desastre, no todo se perdió. Muchas de las obras y tesoros que se encontraban dentro pudieron salvarse, ya que pudieron librarse del fuego. Ahora, estas obras se encuentran salvaguardados hasta que se logre la reconstrucción total. Pero no solo se salvaron las obras de arte. También unos inquilinos peculiares consiguieron sobrevivir.

En concreto, se trata de las abejas que viven en uno de los techos de la catedral. Estas llevan desde 2013 viviendo en tres colmenas que se encuentran en el primer piso de Notre Dame, justo debajo del rosetón. Se calcula que dentro de cada una de las colmenas hay unas 60.000 abejas.

La noticia de la supervivencia de los insectos la ha dado a conocer el apicultor encargado de su cuidado, Nicolas Geant. Según ha explicado, las abejas se salvaron porque se encuentran 30 metros por debajo del techo principal, localización donde se propagó el fuego. «Justo después del fuego, miré las fotos de los drones y vi que las colmenas no se quemaron, pero no había forma de saber si las abejas habían sobrevivido. Ahora sé que hay actividad», ha confirmado el apicultor.

Según el apicultor, si a las abejas les hubiera llegado el fuego no habrían tenido ninguna oportunidad de sobrevivir, ya que como las propias colmenas son de madera se habrían incendiado. Además, explica que la cera se derrite a los 63 grados, por lo que llegado el caso esta habría atrapado a los insectos.

También descarta que algunas abejas pudieran haberse ahogado por el humo porque «no tienen pulmones como nosotros». Además, explica que ellas están acostumbradas a convivir con humo, ya que los apilcutores para poder trabajar tranquilamente introducen una especie de humo blanco en las colmenas que las adormece un poco.