El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (i), el gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gomez (d), y la primera dama venezolana, Cilia Flores (c), en un acto de gobierno
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (i), el gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gomez (d), y la primera dama venezolana, Cilia Flores (c), en un acto de gobierno - EFE
Venezuela 6-D

Purgas por corrupción en el chavismo para ganar elecciones y amenazar a los rebeldes

El arresto del alcalde de Caroní, en el estado de Bolívar (al este del país), por orden de su gobernador, ambos chavistas, da cuenta de las guerras internas por el poder, especialmente en este estado clave para el narcotráfico -fronterizo con Brasil y Guyana- cuando los sondeos apuntan a un cambio político

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

En Venezuela ser chavista hace ya tiempo que no basta para mantenerse fuera del alcance de la justicia. El pez grande, si ve amenazado su poder, utiliza la «lucha contra la corrupción» para comerse al pequeño y eliminarlo políticamente. Hace unos días el alcalde del municipio de Caroní, José Ramón López, fue arrestado tras ser acusado de corrupción por el gobernador del estado de Bolívar, Francisco Rangel Gómez -sancionado en EE.UU. por violaciones de derechos humanos-. Ambos son bolivarianos, pero el segundo, más poderoso, apagó su competencia dentro del partido a falta de dos meses para las elecciones legislativas, en la que se espera un cambio político.

«La justicia chavista se aplica a quienes se enfrentan a poderes dentro del chavismo, esto es básico, ya le pasó al general Raúl Baduel, quien se mantuvo cerca de Chávez hasta 2010 cuando su rebeldía hizo que le abrieran un proceso. El oficialismo tiene "cajas negras" de cada uno de los funcionarios, que se destapan cuando alguno se levanta», señala a ABC el periodista de investigación y editor de Poderopedia Venezuela, César Batiz, quien hace un seguimiento de los perfiles enfangados en corrupción de los hombres fuertes del Gobierno venezolano.

Bolívar, «estado canalizador del narco»

Rangel Gómez se licenció en la Academia Militar de Venezuela en la Promoción Simón Bolívar, de 1975, junto con el fallecido presidente Hugo Chávez. Estuvo al lado del histórico líder populista desde sus inicios presidenciales. De esta escuela también salió, más tarde, Diosdado Cabello. «Rangel Gómez, gobernador de Bolívar, es muy poderoso, pese a estar cercado por varios casos de corrupción», apunta a ABC la directora de Transparencia Venezuela, Mercedes de Freitas. «Los candidatos del PSUV en ese estado son todos cercanos al gobernador menos López, quien tenía bastante apoyo popular», añade.

Para el secretario general del opositor Primero Justicia en Carabobo, Armando Amengual, la detención del alcalde de Caroní guarda bastante relación con la de Edgardo Parra, quien dirigía el consistorio de Valencia, capital de Carabobo. «Las detenciones han sido ordenadas por gobernadores que han sido militares -actualmente lo son 11 de los 23-, han ocurrido antes de las elecciones legislativas y en esta ocasión con el chavismo bastante detrás en las encuestas -dan un 58 por ciento a la oposición-. Con un 90% de autonomía, el chavismo duro quiere centralizar y de paso atemorizar a los alcaldes».

«Los niveles de corrupción están llegando hasta el punto que los propios chavistas se pelean entre ellos por el dinero», subraya el responsable del partido opositor Voluntad Popular en EE.UU., Pedro Vásquez. La frontera del estado de Bolívar -al este de Venezuela, linda con Brasil y Guyana- es muy porosa y poco controlada. El sociólogo y columnista del diario «El Nacional», Tulio Hernández, cree que «con el arresto del alcalde se cumplen dos funciones: de cara a las elecciones, dices al pueblo que el Gobierno persigue a los corruptos y dos, defiendes de paso a los militares asegurando que son quienes más controlan la corrupción».

El general retirado del Ejército venezolano Antonio Rivero, del estado de Bolívar, ha hablado con ABC desde el exilio en Estados Unidos después de denunciar las injerencias de Cuba en las fuerzas armadas venezolanas. «Conozco al general Rangel Gómez y no tengo ninguna queja en el punto de vista militar y personal, pero desde que lo hacen presidente de la Corporación Venezolana de Guayana [que se ocupa de los recursos forestales, hierro, bauxita, oro, diamantes y otros minerales] ha sido señalado por varios casos de corrupción. Sin embargo, como el estado de Bolívar fue considerado por Chávez y por todo el Gobierno como motor económico del país, se taparon los escándalos por miedo a perder esta plaza clave», describe el militar.

«Bolívar es un estado canalizador del narcotráfico» como vía de entrada y salida de barcos por el Orinoco, según asevera el General Rivero. «Con la detención de López, Rangel Gómez consigue quitarse a un rebelde dentro del partido con apoyo popular y que le quiso disputar la Gobernación. Logra impedirle que se adscriba a un partido opositor y vende [a los venezolanos] que lucha contra la corrupción antes de las elecciones a gobernador». Rivero concluye señalando que Cabello ha tenido un importante papel en este movimiento y Maduro ha callado por querer mostrar unidad antes de una cita tan importante.

Mismo partido, distinto frente

El periodista César Batiz describe a ABC varios casos de «corruptos oficiales», como el de Ismael García, diputado de la Asamblea Nacional y miembro del Comando Campaña, que al querer mantener su propio partido, Podemos, en lugar de desaparecer en favor del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) tuvo un encontronazo con Hugo Chávez y decidió separarse del oficialismo. «Otro chavista, Rafael Isea, gobernador del estado de Aragua hasta 2012, pasó de protagonizar conflictos internos a destapar irregularidades y colaborar con la Agencia Antidroga de EE.UU. —la DEA investiga al número dos chavista Diosdado Cabello por liderar presuntamente el Cártel de los Soles—», agrega Batiz.

Esta situación se ha repetido en más de una ocasión, explica De Freitas: figuras menores han sido señaladas como corruptas desde las altas esferas en momentos en los que se requiere una acción pública anticorrupción. «Eso mismo ocurrió también cuando Nicolás Maduro decidió aprobar la ley habilitante, cuya excusa era la lucha contra la corrupción. En aquel momento saltó el caso del alcalde de Valencia —tercera ciudad de Venezuela y la capital industrial—, Edgardo Parra, quien pasó solo siete meses en la cárcel pese al revuelo que se montó. Se hace mucha bulla pero luego les condenan con sanciones ligeras». En la gran mayoría de estos casos, todos estos chavistas fueron arrestados por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), cuerpo militar que «parece estar especializándose en casos civiles de corrupción; es una aberración que se ha convertido en norma», señalan desde Transparencia Venezuela. De Freitas subraya además el silencio de Maduro. «En Transparencia nos ha extrañado que el presidente de la República no haya hecho ninguna mención, pese a que el estado de Bolívar está completamente paralizado».