Passos Coelho gana las elecciones en Portugal, pero sin mayoría absoluta

La coalición gubernamental Portugal à Frente consiguió 99 escaños, con el 36,8% de los votos, frente a los 85 asientos y 32,4% del Partido Socialista

Actualizado:

La coalición gubernamental Portugal à Frente salió claramente triunfadora de las elecciones legislativas en el país luso, pese a que a última hora los resultados definitivos descartaron que obtuviera la mayoría absoluta que acariciaron durante el escrutinio. El «matrimonio» político formado por el Partido Social Demócrata, de Passos Coelho, y el CDS-PP, de su socio Paulo Portas, convenció al 36,8% de los portugueses (99 escaños, lejos de los 116 que se necesitaban para alcanzar la mayoría absoluta) frente al 32,4% del Partido Socialista (PS) de Antònio Costa (85 escaños). A destacar la elevada abstención de estos comicios que alcanzó un 43,22%. Los portugueses avalaban así los planes de austeridad que Passos Coelho ha venido realizando en los últimos cuatro años en un país que no quiere volver a tener sobre sus espaldas la estrecha vigilancia de la troika.

Pedro Passos Coelho no dudó en calificar de «inequívoca» la victoria alcanzada por la coalición conservadora pese a no lograr la mayoría absoluta. «No conseguimos llegar, como era nuestro deseo, a una mayoría suficiente en el Parlamento» para poder formar un Gobierno estable, destacó el mandatario luso ante sus seguidores en el hotel desde el que permaneció atento al escrutinio. «Sería extraño que quien ganase las elecciones no pudiese gobernar», dijo, y agregó que «los portugueses han querido, con total claridad, que el PSD y el CDS gobiernen otros cuatro años.

Frente a Portugal à Frente, el Partido Socialista se quedaba en un 32% y a su líder no le quedaba más remedio que admitirlo: «No hemos conseguido nuestros objetivos». Y es que Antònio Costa no ha logrado seducir a los portugueses tanto como hacían presagiar las encuestas hace únicamente dos meses. Para muchos, una de las razones se llama José Sócrates, pues la investigación contra él por presunta corrupción ha puesto al partido entre la espada y la pared.

Costa reconoció la derrota en estas legislativas, aunque aseguró que «no dimitirá de ninguna manera». Pero lo más importante de su discurso anoche fue que descartó, por el momento, hacer pactos con formaciones políticas de izquierda más radicales.

«Nosotros tenemos un programa y respetamos la voluntad de los portugueses, aunque no siempre nos agrade, pero yo voté para tener un Partido Socialista con mayoría absoluta», explicó Costa, en alusión a un pacto con los marxistas del Bloque de Esquerda (BE) y los representantes de la coalición de comunistas y verdes (CDU), con los que podrían formar una mayoría en el Parlamento. «Hay una gran mayoría que votó por el cambio político, pero desgraciadamente no se tradujo en una mayoría de gobierno» para los socialistas, agregó el secretario general del PS.

Y es que el flanco izquierdo del propio PS vivió la sorpresa de que el Bloco de Esquerda, liderado por Catarina Martins, sobrepasaba a la CDU de signo comunista: un 10,2 frente al 8,3% de las papeletas. Esto es, 19 candidatos electos por 17 del grupo encabezado por Jerónimo de Sousa.

Felicitaciones de Rajoy

No existe al otro lado de la frontera un fenómeno al estilo de Podemos, y precisamente este BE se ha erigido en la formación más similar. De hecho, presentaron un vídeo en el que Pablo Iglesias les daba su apoyo, aunque ciertamente sin implicarse demasiado.

Anoche, Mariano Rajoy, presidente del Gobierno español, felicitaba a Coelho por la victoria conseguida, al tiempo que aseguraba que «los portugueses ganan» con el resultado de las urnas. Rajoy dejó este mensaje en su cuenta en Twitter, donde felicita a Passos Coelho «por su victoria en una jornada electoral ejemplo de civismo. Los portugueses ganan. MR».

Una abstención del 43%

La pugna por la mayoría absoluta y la precisión de las cifras de abstencionistas se convirtieron en los motores de la incertidumbre y la emoción desde que cerraron los colegios electorales a las 19.00 horas continental del país vecino (pues en las Azores no se clausuraban hasta sesenta minutos después, para compensar la diferencia horaria con las lejanas islas). Uno de los objetivos de todos los candidatos era que descendiese la preocupante abstención, que alcanzó el 41,1% en 2011. Pero no lo tenían fácil, dada la fatiga de parte de la población al sufrir una drástica subida de impuestos (incluido el IVA, que llega al 23%) y especialmente si tenemos en cuenta. Y así se confirmó, porque se elevó hasta un 43,22%.

Curiosamente, era la primera vez que una jornada electoral coincidía con un día de fútbol, la gran pasión en el país de Cristiano Ronaldo y Mourinho. Claro que el Benfica tuvo que aguardar a una mejor ocasión porque el partido se suspendió por la niebla.