El primer ministro británico, David Cameron
El primer ministro británico, David Cameron - reuters
'#Piggate'

El supuesto desenfreno sexual de Cameron, ¿vaticinado en una serie de TV?

Una biografía no autorizada del primer ministro británico, escrita por un exvicepresidente del Partido Conservador, le acusa de tomar drogas en noches de desenfreno sexual durante sus años de estudiante en Oxford

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Drogas, sexo y noches de desenfreno, una biografía no autorizada acusa al primer ministro conservador, David Cameron, de haber cometido todo tipo de excesos durante sus años de estudiante en Oxford.

Este lunes el sensacionalista « Daily Mail» ha publicado los primeros extractos del libro «Call me Dave», del millonario Lord Ashcroft, antiguo vicepresidente del Partido Conservador. Fuentes cercanas al primer ministro han asegurado que «no se identifica» con la imagen descrita en esta biografía no autorizada, que se realizó tras entrevistar a cientos de personas de su entorno.

Sin embargo, las bromas en las redes no se han hecho esperar sobre todo a través de la etiqueta en Twitter #piggate (escándalo del cerdo). Este hashtag viene después de que en uno de los fragmentos se acuse a Cameron de haber introducido «una parte privada de su anatomía» en la boca de un cerdo muerto, en una de sus supuestas noches de desenfreno como miembro de la sociedad secreta de Oxford Piers Gaveston, especializada en «extraños rituales y excesos sexuales»

Los más seriéfilos se han acordado al instante del episodio piloto de la serie británica Black Mirror cuando el primer ministro británico tiene que realizar actos sexuales para salvar a la princesa raptada por terroristas.

Sea como fuere, en su época estudiantil, David Cameron pertenecía además al Bullingdon Club, un exclusivo grupo para estudiantes ricos que se dedicaban a emborracharse y destrozar restaurantes (cuyos gastos pagaban en el acto), y al que también pertenecían supuestamente el actual alcalde de Londres, Boris Johnson, y el ministro de Economía, George Osborne.

En una revelación más política, el libro asegura que Cameron supo en 2009 que Ashcroft tenía un estatus fiscal de «no domiciliado» en el Reino Unido que le permitía evadir impuestos, si bien el primer ministro siempre mantuvo que se enteró en 2010, un mes antes de ganar las elecciones.