Fotografía de la noche del 23 de agosto de 2015 en San Pablo de Tucumán, donde se registraron incidentes tras las elecciones a la gobernación
Fotografía de la noche del 23 de agosto de 2015 en San Pablo de Tucumán, donde se registraron incidentes tras las elecciones a la gobernación - efe
Argentina

El kirchnerismo gana en Tucumán salpicado por denuncias de irregularidades

La oposición denunció el hallazgo de urnas repletas de votos oficialistas antes de que se abrieran los colegios electorales, de incendios de urnas y robo de papeletas

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Tras una jornada plagada de irregularidades y denuncias de fraude, los perdedores en la provincia de Tucumán (noroeste argentino), donde el domingo se elegía gobernador, no aceptaron el resultado y exigen que se abran las urnas. El kirchnerista Frente para la Victoria, rechazó las acusaciones y declaró vencedor, con más del 54 por ciento de los votos a su favor, a Juan Manzur, el ex ministro multimillonario del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, frente al opositor José Cano (Acuerdo para el Bicentenario) que obtuvo cerca del 41 por ciento de respaldo.

Este escenario ha enfrentado a las agrupaciones de los candidatos presidenciales opositores, Mauricio Macri (Pro-Cambiemos) y Sergio Massa (Frente Renovador-Una) con la del oficialista Daniel Scioli, actual gobernador de la provincia de Buenos Aires que insiste en que se reconozca el resultado oficial.

El escándalo de Tucumán, sexto distrito electoral, estalló antes, durante y después de la votación pero la mayor tensión se vivió durante la jornada del domingo. La oposición denunció el hallazgo de urnas repletas de votos oficialistas antes de que se abrieran los colegios electorales, de incendios de urnas, robo de papeletas de la oposición, como sucedió en las primarias en la provincia de Buenos Aires, compra de sufragios a cambio de bolsas de comida y otras prebendas (hay vídeos) y, entre otras cosas, falsedad de datos en el envío de los telegramas donde queda registrado el escrutinio parcial.

Los enfrentamiento llegaron a las manos y en algún momento se temió por la vida de un agente de policía. Darío Almáraz, secretario de la Junta Electoral Tucumana, reconoció que, al menos, se prendió fuego a 42 urnas (algo más del 1 por ciento del padrón). En declaraciones a Radio Millenium confirmó que seis agentes fueron heridos y tres de ellos tuvieron que ser hospitalizados como consecuencias de los episodios de violencia.

La lentitud del recuento de votos, que comenzó a difundir cuatro horas después del cierre de los colegios, provocó más suspicacias entre los electores. Militantes de la oposición se concentraron a las puertas del Correo Central para exigir transparencia.

En este contexto, la victoria de Juan Manzur, exministro de Sanidad de Cristina Fernández de Kirchner, por más del 54 por ciento de los votos, frente a José Cano (Acuerdo para el Bicentenario) fue rechazada por éste y por Macri y Massa que exigen que se abran las urnas. «No puedo decir que Manzur asea el ganador… Hubo hasta tiros en las aulas. Es una situación inaceptable», observó el primero mientras el segundo ratificaba la necesidad «de ir a la apertura de urnas» y lamentaba que «se terminen definiendo los gobiernos a los golpes, a los tiros».

En el polo opuesto, Daniel Scioli salió a defender el resultado de los comicios provinciales: «Pido que Macri admita la derrota electoral… Se veían venir una derrota y entonces instalaron la teoría del fraude. Se quiere empañar un resultado muy claro», aseguró en declaraciones a Radio Mitre antes de «felicitar al pueblo tucumano por su madurez y responsabilidad». Preguntado por los incidentes registrados dijo, «nadie avala un hecho de violencia pero hay que acatar la voluntad popular. Es un sistema democrático. La gente vota… Hay catorce puntos de diferencia y hubo 37 en las Paso hace quince días», reiteró Scioli para quien este panorama no le favorece mucho.