Ratko Mladic, responsable de la matanza de Srebrenica
Ratko Mladic, responsable de la matanza de Srebrenica - ap

La matanza de Srebrenica persigue a los holandeses veinte años después

Una grabación muestra a Thom Karremans, el comandante de los cascos azules, brindando con Ratko Mladic, jefe militar de los serbobosnios que ejecutaron la masacre

afp
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El fantasma de Srebrenica todavía acosa a los holandeses. Los cascos azules de esa nacionalidad, encargados de proteger el enclave durante la guerra de Bosnia, no pudieron evitar la masacre de 8.000 musulmanes en julio de 1995.

Srebrenica fue la peor matanza cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y está calificada de genocidio por la justicia internacional. Los cascos azules, pobremente armados y poco numerosos, no pudieron evitar la caída del lugar, declarado «zona protegida» por las Naciones Unidas.

Holanda tiene una larga tradición de participación en misiones de mantenimiento de la paz y de apoyo a la justicia internacional. Para algunos investigadores, el origen de esta solidaridad se encuentra en el sentimiento de culpabilidad, heredado de episodios de colaboración con el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.

Joris Voohoeve, ministro de Defensa de Holanda cuando se produjo la matanza de Srebrenica, considera que las polémicas en su país se deben «a la tendencia calvinista de los holandeses a autoflagelarse». Pero también «al poder del vídeo». El político se refiere a la grabación que muestra a Thom Karremans, el comandante de los cascos azules, brindando con Ratko Mladic, jefe militar de los serbobosnios que ejecutaron la limpieza étnica. «Esas imágenes impactaron, pero no muestran las horas de negociaciones, los desacuerdos», valora el político.

Los supervivientes y las familias de las víctimas consideran que Holanda no hizo todo lo posible para evitar la masacre, y todavía exigen disculpas a La Haya. «Hay que pedir perdón a los niños que crecieron sin su padre, sin sus tíos o sin sus hermanos», indicó a AFP Mohammed Dukovic, que tenía 17 años en julio de 1995 y evitó morir en Srebenica gracias a que huyó por las montañas.

«Hicimos lo que pudimos pero fuimos abandonados, y a muchos les cuesta comprenderlo», asegura a AFP un antiguo miembro de los cascos azules, Ludy de Vos, según el cual muchos de sus antiguos amigos sufren síndrome post-traumático.

En septiembre de 2013, después de una batalla jurídica de más de 10 años, Holanda se convirtió en el primer país responsable de los actos de sus soldados bajo el mandato de las Naciones Unidas.