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El héroe de Rodas

Un sargento del ejército griego, que se encontraba fuera de servicio, se quitó la camisa y se tiró al agua para ayudar a rescatar a los que se estaban ahogando, porque casi ninguno sabía nadar

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Un sargento del ejército griego, que se encontraba fuera de servicio en la isla de Rodas, en el Dodecaneso, se ha convertido en un héroe. Eso sí, un héroe modesto. Porque Andónis Deliyorgui, de 34 años, piensa que sólo hizo «lo normal». Estaba tomándose un café con su mujer en una cafetería de la costa en la mañana del día 20, después de dejar a sus dos hijos en el colegio, cuando vio cómo en pocos minutos se hundía una modesta embarcación. En ella viajaban muchos inmigrantes ilegales provenientes de la cercana costa turca. Se supo después que había salido del puerto de Marmaris seis horas antes. En Rodas la mar estaba revuelta, y Andónis y su mujer vieron como se acercaba la embarcación a la costa.

«El barco se desintegró en pocos minutos. Parecía hecho de papel. En el tiempo que pasó hasta que me fui de la cafetería, habían llegado ya los guardacostas,un Super Puma (el helicóptero de rescate que usa el ejército griego), una ambulancia y pescadores con sus barcas». No se lo pensó dos veces: se quitó la camisa y se tiró al agua para ayudar a rescatar a los que se estaban ahogando, porque casi ninguno sabía nadar.

«El agua estaba llena de gasolina del barco y las rocas estaban resbaladizas. Me corté las manos y los pies, pero sólo pensaba en como salvar a esos pobres hombres».

Andónis ha dado varias entrevistas a distintos medios pero siempre calla unos segundos cuando le felicitan por haber rescatado a veinte personas: se acuerda de un hombre, al que no pudo alcanzar, que estaba abrazado a los maderos del barco y se murió ahogado.

Su valentía ha sido reconocido por todos y sobre todo por una de las personas que rescató: Wegasi Nebiat, una mujer de 24 años de Eritrea. La foto en la que está llevándola a la costa ha dado la vuelta al mundo y ha permitido conocer los detalles de su viaje: había costado a su familia 9.000 euros y comenzó en Asmara, siguiendo por un largo trayecto en autobús y una marcha a pié de 70 kilómetros hasta la frontera de Sudán. De ahí a Jartum y en avión con documentos falsos hasta Estambul. Después, la costa de Marmará dónde se embarcó en un barco en pésimas condiciones para llegar «a las costas de Europa». Con ella salvaron la vida 92 personas mas, provenientes de Etiopía, Eritrea y Siria. Entre las otras 19 víctimas a las que atendió, Andónis se dio cuenta de que una estaba embarazada y nada mas salir del agua pudo ser atendida por los médicos presentes. La mujer dio a luz poco después en el Hospital de Rodas y a su hijito le ha puesto el nombre de su salvador.

El sargento ha sido felicitado y condecorado por su acción excepcional por el Ministro de Defensa, Pános Kaménos. Y ha sido una forma de reconocer que a pesar de la crisis económica y de las dificultades de los griegos,son muchos los que actúan de forma heroica para salvar a otras personas, especialmente en las islas dónde llegan inmigrantes a diario.