El expresidente de Namibia recibe un premio millonario por su buena gobernanza

El galardón «Mo Ibrahim», tras cinco años sin encontrar destinatario y un montante de cinco millones de dólares y un sueldo de otros 200.000 anuales de por vida, recae en Hifikepunye Pohamba

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El presidente de Namibia, Hifikepunye Pohamba, quien abandonará su cargo a finales de marzo, ha sido galardonado este lunes con el «Mo Ibrahim» al liderazgo, el honor individual más lucrativo del planeta.

En 2007, el empresario de las telecomunicaciones británico-sudanés Mo Ibrahim instauró el premio a la mejor gobernanza en África. Su consecución otorga una retribución de cinco millones de dólares, más otros 200.000 dólares anuales de por vida, al ex jefe de Estado africano que mejores políticas de gobierno haya desarrollado durante sus años en el poder. No obstante, el mandatario debe haber transferido el poder de forma pacífica y democrática. De momento, lo han obtenido Joaquim Chissano (Mozambique), Festus Mogae (Botsuana) y Pedro Pires (Cabo Verde). Sin embargo, desde 2011, el galardón estaba desierto.

Pohamba, en el poder en Namibia desde 2004, y quien cederá en las próximas semanas su cargo al presidente electo Hage Geingob al haber superado el límite constitucional de dos mandatos, es uno de los cofundadores de la gubernamental Organización Popular del Suroeste de África (Swapo, por sus siglas en inglés).

Desde su independencia en 1990 de la vecina Sudáfrica, Namibia ha gozado de una estabilidad política y étnica sin parangón en buena parte del continente. Todo ello, pese a haber sufrido en carne propia uno de los episodios más criminales de la historia reciente de África: El 2 de octubre de 1904, el general  Lothar von Trotha  -comandante a cargo de la expansión germana en el suroeste del continente- había emitido la orden de exterminar a todos los miembros de  la tribu herero en Namibia. Un año después, cerca de 65.000 miembros de esta etnia (casi el 80% de su población total) habían fallecido. Sin embargo, hasta 2004, Alemania no ofreció una disculpa formal por la masacre cometida.

En este proyecto integrador ha resultado clave la figura del gobernante Swapo, en el poder en los últimos 25 años. No obstante, los retos todavía son numerosos: entre ellos, superar la dependencia minera (diamantes y uranio) de su economía, así como  reducir el todavía alto nivel de pobreza del país, a pesar de las mejoras: desde 2001 el índice de miseria ha pasado del 70% al 28%.

Retos todavía numerosos

Recientemente un estudio de la fundación Mo Ibrahim, mostraba cómo la gobernanza en los países africanos ha mejorado en la última década, aunque los retos son todavía numerosos.

En el análisis,  que clasifica a 52 países africanos bajo criterios como los derechos humanos, la estabilidad económica o la corrupción, Mauricio obtuvo el primer puesto, seguido de Cabo Verde, Botsuana, Sudáfrica y Seychelles. En el extremo opuesto, Somalia, República Centroafricana, Eritrea, Chad y Guinea-Bisseau.

«Los resultados (del estudio) desafían nuestras percepciones sobre el estado de la gobernanza  (en el continente). África está progresando, pero la historia es compleja y no se ajusta a los estereotipos. Aunque el panorama general se ve bien, todos tenemos que permanecer vigilantes y no bajar la guardia», aseguró entonces Mohamed «Mo» Ibrahim.

En este sentido, el análisis reflejaba cómo la responsabilidad de las instituciones con respecto a sus ciudadanos continúa siendo uno de los puntos más oscuros del continente (solo seis países lograron un aprobado en este apartado).