Página web del restaurante Tim Ho Wan de Hong Kong
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El restaurante con estrella Michelin más barato del mundo

El «Tim Ho Wan» de Hong Kong logra ofrecer un menú tan exquisito como barato, eso sí entre los modales mejorables de su personal y vajilla de plástico sin cubiertos

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Cuando uno piensa en ir a un restaurante galardonado con una o más estrellas Michelin, su cabeza instantáneamente le lleva a imaginarse suntuosos salones, ambientes exquisitos y opulencia en cada plato. Si a esto, además, se le añade el hecho de estar hablando de Hong Kong, pensaremos en espectaculares vistas desde el piso cincuenta de un rascacielos, o en restaurantes de hoteles de súper lujo. No en vano muchos de los mas famosos chefs de todo el mundo tienen sus fogones en este pequeño rincón del continente asiático. Gordon Ramsay, Jamie Oliver o nuestro Paco Roncero tienen espectaculares restaurantes abiertos en una ciudad a la que le apasiona comer.

Sin embargo existe un lugar en Hong Kong que desafía toda la lógica en la materia. Ubicado en el corazón de Sham Shui Po, uno de los barrios mas pobres de Kowloon, el «Tim Ho Wan» pasa por ser la estrella Michelin mas barata del mundo. Su menú, a base de «dim sum», la especialidad de la comida cantonesa por antonomasia, es a la vez exquisito y barato. Un auténtico lujo que espera a aquel que se atreva a superar el shock que le puede suponer a primera vista el establecimiento.

Famoso entre los locales, en horas punta y fines de semana coger mesa puede llevar un par de horas de cola en medio de la calle, mientras esperas a que una mujer mal encarada grite tu número (en cantonés, por supuesto.) Una vez dentro la sensación no mejora. Platos y palillos de plástico (ni se te ocurra pensar en pedir un tenedor), mesas que tienes que compartir con los demás y una cuartilla de papel fotocopiado como menú. Y de bodega ya ni hablamos. Sólo té Pu-erh, (una variedad de te rojo de Yunang fermentado), al mas puro estilo tradicional, y algún refresco para los extranjeros.

Pero cuando pides la comida todo cambia. El chef, un antiguo jefe de cocina del lujoso hotel Four Seasons de Hong Kong, sabe como hacer olvidar todo el mal trago de antes. Las camareras, hoscas, empiezan a apilar los humeantes recipientes de bambú hasta dejarte literalmente sin espacio en la mesa. En ellos vienen los dim sum, deliciosos bollos de masa de arroz rellenos de infinitas cosas. Champiñones, gambas, ternera, cerdo... pero es sin duda el «cha siu bao» el que le da la estrella y hace que la gente cruce la ciudad para venir a este local. Es un bollo dulce y crujiente, con un delicioso relleno de carne de cerdo. En todo Hong Kong se venden pero ninguno se acerca a este manjar. La mezcla perfecta de los sabores dulces y salados y su textura hacen que te reconcilies con lo que es saborear la comida de verdad. Con mayúsculas. Y para eso el entorno no importa.

Los precios, intactos

La palabra dim sum significa en cantonés «tocar el corazón». Hay un sinfín de variedades, y todas están exquisitas en este pequeño rincón de Hong Kong que se resiste a ir acorde a los tiempos que corren. Incluso en los precios, que se mantienen intactos desde hace años. Un lugar en el que a pesar del gancho que supone la estrella Michelin, la mayoría de la clientela es gente local. La misma año tras año, que compartiendo dim sum y té, ve como todo cambia de manera vertiginosa a su alrededor, mientras se aferran a uno de los pocos reductos que quedan de un Hong Kong pasado, diferente y que tuvo que ser maravilloso.